Una racha histórica de nuestro fútbol
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Hace 40 años, Rivadavia comenzaba una campaña de 41 partidos invicto
El último campeón invicto en la Liga Necochea de Fútbol fue Mataderos hace 12 años, cuando se llevó de punta a punta el Torneo Apertura y Clausura 2006. En los últimos 10 años, Jorge Newbery de Lobería logró la mejor seguidilla invicta cuando fue bicampeón en 2015 y en el inicio del certamen 2016, con 16 partidos. Rivadavia, en su avasallante dominio que lo llevó al pentacampeonato la década pasada, no logró ser campeón sin perder al menos un partido. Independiente de San Cayetano, actual dominador del fútbol de Necochea, con 28 partidos sin perder como local, sufrió dos derrotas el año pasado.
Grandes equipos del pasado y del presente, sirven para poner en contexto lo que ocurría hace 40 años en nuestras canchas. El Club Atlético Rivadavia, campeón invicto en 1980, alcanzaba una sorprendente campaña de 41 partidos sin derrotas oficiales durante tres años, sin contemplar amistosos o campeonatos “Relámpago” como se disputaban entonces. Una racha notable, de las más importantes en nuestro fútbol.
Inolvidable campaña
La seguidilla invicta había iniciado en 1979, tras perder por la 14° fecha frente a Villa del Parque por 3-0. En el cierre ese certamen, que consagró campeón al Club Huracán por última vez hasta aquí en su historia, el decano hilvanó triunfos sobre Del Valle (3-2), Palermo (1-0), Sportivo San Cayetano (2-1) y empató con Mataderos (1-1) en la última fecha.
Pero al año siguiente llegaría la campaña consagratoria con un equipo inolvidable. El equipo dirigido por Juan Carlos Rodríguez contaba con figuras de la talla de Abel Aníbal Coria, Omar Pérez, Salvador Cappai o el capitán Jorge Natali. Tras una campaña ideal de 18 partidos, dio la vuelta olímpica al vencer a Huracán en la última fecha por 2-0, con goles de Omar Pérez. El campeón formó con Daniel Theiller, Luis Coria, Cappai, Carlos Norman Chiachio y Raúl Forteis, uno de los refuerzos foráneos que en 1969 había sido campeón con Chacarita en el Metropolitano; el rosarino Benítez, Natali y Abel Coria; Carlos Alvarez, Miguel Landesa y Omar Pérez. Luego ingresaron Manuel López Paris y el miramarense Omar Yarussi. Jorge Garro era el arquero suplente. El utilero Cirigliano y el masajista Sauthier completaron el cuerpo técnico aquella tarde soleada en el estadio “Mariano Necochea”.
Una salvedad
En el relevamiento, para nada arbitrario, Rivadavia fue campeón invicto con 14 victorias, 3 empates y una salvedad histórica. El decano perdió en el Tribunal de Penas los puntos del partido frente a Estación Quequén, correspondiente a la sexta fecha, que había terminado 2 a 2 en la cancha, luego de que su rival protestara por la mala inclusión de Forteis. Asimismo, luego de ser campeón del Torneo Oficial en 1980, Rivadavia se consagró también invicto en el “Petit” Torneo como se denominaba entonces, disputado a continuación para determinar qué equipo jugaría el Torneo Regional.
Estación lo logró
Finalmente sí sería Estación Quequén quien le cortaría el invicto a Rivadavia, pero en la cancha, como se debe, al año siguiente. Habían pasado 41 partidos, 4 en el Torneo Oficial 1979, 18 en el Oficial y otros 6 en el “Petit” Torneo de 1980, 9 en Oficial 1981 y 4 en la Ronda Campeonato de ese año. Por la quinta fecha, el decano necochense perdió 1-0 en la cancha de Estación, siendo Sergio Mainardi, de penal, el verdugo.
En esa derrota que marcó el final de la racha, Rivadavia, ahora entrenado por Luis Fraile, formó con Jorge Garro; Oscar Dimase, López Paris, Salvador Cappai y Forteis; Omar Papini, Natali y el rosarino Edgard Yus; Antonio Cappai, retornado de su campaña con San Lorenzo de Mar del Plata en el Nacional, Juan Meana y Omar Pérez.
Estación Quequén sería campeón ese año, dándole otro valor a la derrota. Rivadavia cerraba un ciclo brillante que marcaba entonces un antes y un después, en los números, pero sobre todo por la trascendencia de los jugadores que protagonizaron ese momento. Y hoy, a casi 40 años, ese brillo sigue intacto.
