La estación de trenes de Quequén aguarda un rescate cada vez más difícil de alcanzar
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Se hacen inspecciones periódicas del lugar, que se va destruyendo y perdiendo valor patrimonial con cada día que pasa. El edificio cumplió 129 años a principios de este mes
A medida que pasa el tiempo, se pone más difícil pensar en recuperar el edificio de lo que supo ser la estación de trenes de Quequén, porque se va deteriorando cada vez más y va perdiendo ese valor patrimonial que lo hace tan importante para la historia de la ciudad.
Hoy en día está abandonada a su suerte, con los grandes daños que ocasionó el último incendio y los hechos de vandalismo que han sido reiterados a lo largo del tiempo, que se suman a la falta de mantenimiento que tiene un historial de décadas.
En el mes de junio, el interbloque del Frente de Todos del Concejo Deliberante presentó una minuta de comunicación en la cual manifestaban que veían «la posibilidad de recuperación» como «una posible fuente de trabajo para los vecinos» y que por eso pedían que el municipio informe acerca de las gestiones que se hayan realizado ante autoridades competentes, a efectos de reconstruir el edificio, como así también la planificación que pueda tener el Ejecutivo para ese espacio.
El equipo de la Dirección de Planeamiento respondió a la minuta de comunicación, informando que al igual que las estaciones de Necochea y las del resto de los pueblos del partido, fueron en su momento seleccionadas por la Dirección de Museos, Sitios y Monumentos de la Provincia, en ocasión de iniciar el inventario de bienes arquitectónicos de valor patrimonial.
En este marco, la ordenanza 7106/10 le asignó la Categoría A, que se le da a los «inmuebles de valor excepcional». Por eso, de acuerdo a la categoría, se le debe dar una protección «integral» a la totalidad del edificio, interior y exterior, como así también a todos los objetos que constituyan parte de su equipamiento original, mobiliario y ornamentación.
Por eso, desde el área de Planeamiento aseguraron que «corresponde informar que las tareas a desarrollar en la estación de ferrocarril deberían estar orientadas a su restauración, con un equipo asesor», considerando que «la intervención de un bien patrimonial no es una tarea que pueda tomarse a la ligera» y que «es un trabajo que requiere de una metodología y de un tiempo de análisis».
Problemas estructurales
En este sentido, se hacen periódicamente inspecciones oculares luego de que el 30 de abril de este año se realizara una inspección en la que se comprobó que «la estación presenta un avanzado deterioro» y que «se manifiestan diversos problemas que afectaron las características históricas», como así también «falta de control y mantenimiento» que ocasionó «la vandalización de distintos sectores, tales como la extracción de cerramientos, pisos, grafitis, etc.»
En el documento que lleva la firma de la arquitecta Juana Odriazola, del área de Planeamiento, también se detalla que hay «elementos incinerados que se tornaron irrecuperables», sumándose también «problemas estructurales, grietas, fisuras, desprendimientos y roturas».
En el informe del municipio, también se indican una serie de tareas que deberían hacerse y que incluyen un análisis del contexto histórico, un relevamiento físico de las características arquitectónicas, un diagnóstico para clasificación de problemas, evaluación de riesgos y estimación de costos. Finalmente, se debe hacer un proyecto de intervención que se ajuste al marco teórico y el correspondiente mantenimiento.
Historia
La estación de trenes de Quequén cumplió 129 años hace unos días, ya que fue inaugurada el 1º de agosto de 1892.
En 1992, se anunció el levantamiento del servicio ferroviario de pasajeros de larga distancia, afectando el servicio que se prestaba entre Quequén y Plaza Constitución.
El 14 de julio de 1995 el Concejo declaró «referencia histórica» al edificio de 563 y 580, argumentando «la necesidad de preservarlo de la mejor manera posible».
En el año 2010, se sancionó la ordenanza de bienes patrimoniales, en la que se incluyó a la Estación.
En el año 2017, el Concejo Deliberante presentó un proyecto en el que vería con agrado que el Departamento Ejecutivo realice las gestiones para que el servicio pueda ser recuperado para transporte de cargas y pasajeros.
En el 2018, se presentó otro proyecto en el que los concejales aprobaron el pedido de realizar gestiones para tomar posesión de las tierras mediante un traspaso de dominio y garantizar la seguridad del lugar. Ese mismo año los ediles manifestaron su preocupación frente a la destrucción de la Estación, como consecuencia del incendio que tuvo lugar el 29 de julio.
En marzo del 2019, otra vez se volvía a tocar el tema, pidiendo la planificación y recuperación del edificio.
Finalmente, los días 10 y 11 de abril de este año se estuvieron haciendo jornadas de limpieza en el lugar, pero no ha habido avances en este sentido.///