Una respuesta “a medias”, que no conforma a los vecinos del barrio de la parroquia de Quequén
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A casi un mes de una reunión con funcionarios del municipio y jefes policiales, se siguen sintiendo indefensos ante los robos en el sector
“Los vecinos me siguen manifestando su preocupación y sentimiento de inseguridad, ya que las medidas que nos prometieron se han cumplido en forma parcial”, explicó a Ecos Diarios el cura párroco de Nuestra Señora de la Merced, ubicada en Quequén, Miguel López.
Las palabras del sacerdote tienen que ver con una reunión celebrada en la parroquia el pasado 2 de enero, tras la convocatoria que los residentes del barrio hicieran a las autoridades municipales y policiales, para requerirles asistencia y medidas ante los numerosos robos y desmanes producidos en el área, así como también una marcada falta de iluminación en el área.
Al encuentro asistieron el delegado municipal en Quequén, Pablo Bugando, el encargado de la operatividad de Protección Ciudadana, Daniel Verga, y por el lado de la fuerza policial, el segundo jefe de la Policía Distrital, comisario Oscar Orellano y el segundo jefe de la Comisaría Segunda, Claudio Hernández, entre otros.
Insatisfechos
El padre Miguel López, portavoz del grupo de vecinos, comentó que “respecto al robo de un televisor de nuestra comunidad, el que incluso aún no se ha terminado de pagar, la gente se siente desilusionada, pues si bien estaban casi identificados los autores del robo, no se ha actuado correctamente desde la Justicia para dar una respuesta”.
“Después de cada incidente o robo se ve por algunos días el paso de patrulleros policiales, pero no con la mayor frecuencia y refuerzo de la vigilancia que se nos prometiera en la reunión”, sumó López.
En tanto el titular de la parroquia reconoció que “sí se remplazó un reflector que da al frente del templo y se repuso la lámpara ubicada en el acceso, que no habían sido reubicadas en largo tiempo. Eso ha mejorado la seguridad en la parroquia, que venía sufriendo actos de vandalismo”.
Si bien se muestran insatisfechos e “indefensos”, los vecinos admiten que la colocación de más luces ha “mejorado la visibilidad” del sector.
Insistencia
Aunque no confirmó fecha, el sacerdote anticipó que “los vecinos tienen previsto seguir exigiendo seguridad y se movilizarán hasta que obtengan respuestas”.
Miguel López agregó que “es lógico que la gente sienta miedo, por caso al ver pasar por estos días repetidas veces a jóvenes en motocicletas que no son del barrio y circulan a escasa velocidad, mirando las casas”.
“También hay que tener en cuenta que aquí vive gente de trabajo, de su sueldo, que no puede pagar una alarma o seguro y que no alcanza a reponer las pertenencias cuando se las roban”, sostuvo el cura párroco, para concluir: “En varios casos hasta saben quién les robó y ven que no se los detiene pese a las denuncias, generando impunidad y que alguien pueda actuar por mano propia, lo que es totalmente inadmisible”.///