Colaborando con el Hospital 35 años
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Honestidad y constancia. José Cattaneo y Delia Justel fueron hasta ayer los cobradores de la asociación cooperadora
José Esteban Cattaneo, de 93 años, y su esposa Delia Justel, de 84 años, fueron hasta ayer los cobradores de la Asociación Cooperadora del hospital Dr. Emilio Ferreyra, después de haber cumplido la tarea durante 35 años. Si bien les costó tomar la decisión, dejan la actividad y se van a vivir a Tres Arroyos para estar más cerca de sus hijos, aunque seguirán siempre en contacto con la ciudad.
Delia y José, acompañados por Marta Iriberri y Rosario Godia de la cooperadora, recibieron a Ecos Diarios en su casa del barrio Capuchinos. Entre mates y facturas, contaron la experiencia, recordaron anécdotas y se emocionaron hasta las lágrimas, pensando en la gente que conocieron y las amistades que lograron después de tantos años de trabajo.
“Me gusta la gente”
Hace 35 años, les ofrecieron hacer la cobranza de la cooperadora. Al principio, les dijeron que vayan cobrando cuatro o cinco cuotas por día, pero con el tiempo llegaron a tener más de 800 fichas.
Delia y José se repartían el trabajo; la mitad cada uno. Ella salía caminando y él en bicicleta. “Me iba a Quequén, pasando los silos, camino a Mar del Plata”, contó José, recordando el circuito que hacía hasta hace poco.
En los últimos años, ya con unos años más encima, salían los dos en auto. Lo estacionaban y salían a recorrer el sector a pie para visitar a los socios.
Actualmente recorrían unas 600 casas, pero en algunos casos tenían que ir varias veces hasta que lograban cobrar. En este tipo de trabajo, “la insistencia es lo más importante”, contó Delia, y explicó que “algunos te pagan enseguida, pero a otros por ahí no los encontrás y hay que volver”. Con los años, ya sabían el día y el horario en que el socio estaba en la casa y hasta el día que cobraba, contó Delia, entre risas.
José más callado, escuchaba a su esposa que contaba anécdotas y lagrimeaba, con cada recuerdo. “Una vez tenía que cobrar en el edificio Monviso y no lo podía encontrar y estaba parada en la esquina. Le pregunté a un señor y me dijo que estaba en la playa, pero yo sabía que no podía ser. Me volví a mi casa y a la tarde volví a salir para buscar el edificio y finalmente lo encontré”, recordó, dando cuenta que a veces se mareaba con tantas direcciones.
“Es un trabajo que me gusta porque me gusta la gente, los voy a extrañar”, se emocionó Delia. Estableció tal relación con muchos de sus socios, que la hacían pasar a la casa, tomaban mate, charlaban de sus cosas y hasta participaban de los casamientos y festejos familiares.
“Hay personas que las conocemos desde que son chicos”, contó, mencionando a los jóvenes de la familia Andersen que integran actualmente el Plan de la Mariposa, a quienes conocen desde que nacieron.
Delia y José no sólo iban a cobrar sino que también incorporaban nuevos socios, llevaban ropa para la feria del Hospital y hacían de nexo para cualquier colaboración.
Delia es oriunda de Ochiando y José de San Cayetano, pero ambos terminaron en Claudio Molina, partido de Tres Arroyos. Se casaron hace 66 años. Trabajaban en una sucursal de una cooperativa agropecuaria y venían de vacaciones a Necochea. Finalmente cuando se jubilaron se radicaron en nuestra ciudad. Y fue en la etapa de jubilados, que se dedicaron a las cobranzas de cuotas de varias entidades, aunque ya últimamente les había quedado solo la cooperadora. El matrimonio tuvo tres hijos y tiene siete nietos y diez bisnietos.
Constancia y dedicación
“Los vamos extrañar mucho”, remarcó Rosario Godia, integrante de la cooperadora, quien destacó el trabajo y la constancia de José y Delia, durante tantos años.
En tanto que la presidenta de la entidad, Marta Iriberri, destacó el buen trato que ha tenido el matrimonio siempre con todas las personas, la seguridad que le da a cooperadora saber que van a ir y la honestidad por sobre todas las cosas.
“En el manejo del dinero hay que ser muy claro, muy transparente y hacer el trabajo con mucha responsabilidad como lo han hecho ellos”.
Ahora la cooperadora deberá buscar nuevos cobradores, ya que ahora les queda sólo Diana Knudsen, aunque también se espera poder avanzar con el pago online a través de tarjetas de débito o crédito.