Una unión que debió esperar 30 años
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Recién 1911, tres décadas después de la fundación de la ciudad, se habilitó el primer puente que unió ambas márgenes del río Quequén
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Ecos Diarios
La falta de infraestructura siempre afectó a los habitantes de ambas orillas de la desembocadura del río Quequén. El más claro reflejo es la dificultad que aún hoy representa cruzar de una ciudad a otra.
Desde la fundación de la ciudad, en 1881, debieron pasar 30 años para que se habilitara el primer puente que unió ambas márgenes del río.
Se denominó Puente de Servicio y sólo estaba abierto para peatones. Fue construido por la compañía francesa Societé Gran Travaux, de Marsella.
Fue el primero de cinco puentes que unieron las márgenes del Quequén entre 1911 y 1980, cuando la inundación derribó al Puente Ezcurra.
Ese puente peatonal habilitado en 1911 funcionó hasta 1916, cuando se inauguró el segundo puente de servicio, construido por la misma empresa francesa, pero esta vez dedicado al paso de ferrocarriles.
Recién en 1924 se construyó el primer puente vehicular en el puerto. Aunque una década después Ecos Diarios anunció su desaparición, la estructura permaneció hasta 1969, cuando fue desarmado.
Finalmente, en 1970, se comenzó con la construcción del Puente Ezcurra, sobre las bases de otro puente portuario, el del ferrocarril, que había sido habilitado en 1946.
Los primeros
Una investigación realizada por el historiador y ex director del Museo Regional, arquitecto Jorge Freitas, da cuenta de la existencia de dos estructuras anteriores al primer Puente de Servicio de Puerto Quequén.
El primero fue el Puente de las Cascadas, que permaneció habilitado entre 1878 y 1915, y el segundo fue el del Ferrocarril, que se inauguró en 1894 y también cayó con la inundación de 1980.
Pero las autoridades municipales anhelaban la construcción de un puente que facilitara la comunicación de Necochea y Quequén, objetivo que no cumplían ninguno de los dos existentes.
El único medio de comunicación en esa época eran las balsas, pero el tránsito crecía y este servicio no permitía cumplir con las necesidades de los vecinos.
“Quequén crecía y Necochea también, ambas necesitarán conectarse ante un tránsito cada vez más intenso entre ellas y con el resto del país”, explicó Freitas en su libro “Historia Dibujada de mi Pueblo”.
“Fue entonces aprobado un proyecto presentado por el senador Carranza Mármol para la construcción de un puente inmediato a la balsa”, agregó Fleitas.
Fue así que la empresa Bustos Morón y Zarzewski comenzaron en 1911 la construcción del puente entre lo que hoy sería la bajada de la calle 562 de Quequén y la 38 de Necochea.
Sin embargo, en febrero de 1915 se produjo una crecida que dio por tierra con el proyecto, ya que se comprobó que existían problemas con el suelo y también la ubicación del puente.
Hasta la grúa
En 1916 se construyó el segundo puente de servicio del puerto. El objetivo era permitir el transporte de las grandes piedras para la Escollera Sur. Por tal motivo se necesitaba una nueva estructura que soportara el paso del ferrocarril y que además no obstaculizara la navegación por el río.
Así, la trocha inglesa y francesa del Ferrocarril se unieron en la zona de los elevadores formando una horqueta, uno de sus brazos hacia el lado Quequén y otra hacia Necochea.
El plan era que la trocha del tren llegara hasta la Grúa Titán, que construía en aquella época la escollera.
Lo que caracterizaba al segundo Puente de Servicio era su movilidad, ya que giraba y permitía la navegación de barcos río arriba.
Sin embargo, años más tarde el puente dejó de ser útil, ya que la obra de la escollera se había finalizado. Por tal motivo, la estructura se desarmó y se utilizó para la construcción del primer puente vehicular.
Con una fiesta…
En su edición del domingo 20 de enero de 1924, Ecos Diarios anunciaba la inauguración del nuevo Puente del Puerto. “El acto será sencillo, no habrá ceremonia oficial, sino una fiesta popular”, informaba el diario.
Al mediodía, la Inspección de Puerto ofreció un almuerzo para los obreros y, por la tarde, se presentó la Banda Municipal.
Según la crónica publicada al día siguiente, el puente fue embanderado y “el lugar fue visitado durante todo el día por numeroso público, siendo muchísimos los vehículos que pasaron sobre el puente, que quedó así inaugurado”.
Una carta enviada por el presidente Marcelo Torcuato de Alvear felicitaba a los necochenses por la puesta en funcionamiento del puente: “Con la profundización dada al canal de entrada ponen al puerto en condiciones de servir eficazmente a los grandes intereses de esta rica región”.
Durante 20 años los vecinos habían reclamado la construcción de este puente, que facilitó a necochenses y quequenenses el cruce del río, cuatro años antes de que fuera habilitado al tránsito el Puente Colgante.
En 1969 el Puente del Puerto fue desarmado, aunque parte de su estructura permaneció durante años en ambas orillas.
En 1970 el tránsito vehicular en la zona portuaria se derivó al puente Ignacio Ezcurra, que se construyó sobre la estructura de otro puente ferroviario que unió ambas orillas en la zona portuaria y que funcionó de 1946 y 1969.///