Una vida dedicada a enseñar
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/09/419-PEDERSEN-ALEXIS-e1537132173370.jpg)
Cristina Murray se ha desempeñado en los tres niveles de la enseñanza. Tras dirigir la Escuela Media 3 más de 20 años, en la actualidad se desempeña en el Instituto de Formación Docente
Tenía 18 años cuando comenzó a dar clases de francés en el Instituto Nuestra Señora del Rosario, mientras realizaba el profesorado de lenguas. Desde entonces, fue docente en distintos establecimientos escolares primarios y secundarios de nuestra ciudad.
Cristina Murray es necochense y, tras 44 años en el nivel secundario, recientemente se retiró del área, pero no de la docencia, que sigue ejerciendo ahora únicamente en el terciario, en el Instituto de Formación Docente.
Su carrera comenzó en el 72, cuando inició su labor en la primaria. En el 73, recién recibida de profesora de literatura, empezó a dar clases en colegio de Hermanas. Desde entonces pasó por las técnicas 1 y 2, la Secundaria 1, el Instituto Humboldt, el colegio Argentino Danés y la Escuela Media 3 de Quequén.
Paralelamente, hasta 1985, continuó trabajando en primaria, pero ese año, al ingresar a la Media 3 en Quequén decidió dedicarse únicamente al nivel secundario.
En 1990 tomó la dirección de ese establecimiento, donde desarrolló la que para ella fue una de las experiencias más enriquecedoras de su carrera.
“La dirección me enseñó muchísimo. El hecho de estar tantas horas en la escuela hizo que yo aprendiera mucho de la familia, de la comunidad, de los chicos. Del mismo personal. Fue una de las experiencias más ricas de mi vida por lo que aprendí”, explicó Cristina, que en la actualidad continúa desempeñándose como docente, pero únicamente del nivel terciario.
Compromiso cultural
Murray también recuerda como muy gratificante los encuentros de teatro en los que participaron los chicos de la Media 3 de Quequén y en los que colaboración el actor Sergio Swartzman.
Precisamente en ese establecimiento fue donde surgió la Feria del Libro y de las Artes. “La feria tiene su origen en la biblioteca de la escuela. Yo recién venía de la Feria del Libro de Buenos Aires y nos pusimos a hablar del tema con la bibliotecaria”, explicó Cristina.
Ella había tenido oportunidad de conocer en Buenos Aires a un hombre que se dedicaba a organizar ferias literarias en ciudades del interior, pero el costo de aquellos eventos era muy alto. “Entonces nos dijimos: por qué no la hacemos nosotros”.
La primera fiesta se realizó en el 2002 y fue creciendo poco a poco hasta convertirse en lo que es hoy. En el 2004 el evento comenzó a tener apoyo municipal, los organizadores decidieron traer escritores reconocidos a nivel nacional.
“La gente todavía confunde la fiesta con un hecho puramente escolar, pero está dirigido a todo el público”, explicó Cristina.
Influencia
Es conciente de la enorme influencia que tienen los maestros sobres los estudiantes, en especial sobre el pensamiento.
“En el nivel superior es más la responsabilidad, porque uno es formador de un formador. Así que lo que le falte el día de mañana es responsabilidad de quienes los hemos formado”, indicó.
Esa influencia también se trasladó al ámbito familiar, ya que una de sus hijas siguió sus pasos y se dedicó a la docencia.
Cristina Murray tiene 66 años, tres hijos y seis nietos, pero sigue entusiasmada con la profesión. “Las clases se preparan todos los días. Uno está constantemente en contacto con gente diferente. Son distintas las personas y son distintas las necesidades también, distintas las inquietudes”, explicó.
“Este es el primer año que estoy solo en terciario y la verdad es que estoy disfrutándolo mucho, porque puedo dedicarle muchísimo tiempo a la preparación de las clases, puedo hacer otras cosas”, afirmó Cristina.
Para ella enseñar en el nivel terciario es como empezar de nuevo, pero “desde otro lugar, con otros tiempos”.///
