Recolectaron colillas de cigarrillos en las playas
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Un cargamento de varios kilos de colillas de cigarrillos, recolectados en la jornada de ayer en las playas serán enviadas a Mendoza, donde la fundación EcoBrick las utilizará como insumo principal para la elaboración de ladrillos ecológicos, que se destinarán a la construcción de viviendas.
Estos desperdicios, que se ha sumado a la lista del material reciclable, fueron recogidos en el marco de una campaña nacional celebrada ayer en diversos lugares del país, y que en nuestro caso se desarrolló por la mañana en la playa de Necochea y por la tarde, en la de Quequén.
Unos 200 voluntarios, entre ellos varios jóvenes, aceptaron el convite que propusieron los grupos ambientalistas Movimiento Playa, Viernes por el futuro, Surfrider Necochea, Necológica y Pensamiento Civil.
Con guantes de látex cubriendo sus manos y botellas de plástico y otros envases para guardar el contenido levantado, los entusiastas voluntarios desafiaron el calor y se pusieron en marcha para limpiar de los filtros que los fumadores desechan a un amplio sector de ambas playas.
En el caso de la labor mañanera en Necochea, se extendió a la avenida 2, calle 83, estacionamientos y aledaños.
Con puntos de partida en la Rambla (final en el balneario Poseidón) y el complejo Monte Pasubio, en Quequén, la recolección demandó unas dos horas en cada caso de ardua labor. Y una de las cuestiones llamativas fue que a medida que los voluntarios avanzaban en su labor, se les plegaban personas que estaban disfrutando de la playa.
Menos suciedad
Los organizadores de la movida se mostraron “sumamente satisfechos” por la respuesta obtenida, y Andrés Jaureguiberry, de Sufrider, apuntó que “si bien falta mucho por hacer, esta vez encontramos menos colillas que en otras oportunidades, lo que da certeza de que se está tomando conciencia ambiental”.
Por su parte Juliana Orihuela, de “Viernes por el futuro” apuntó que “ha sido un éxito. Es gratificante que se haya instalado el tema ambiental a nivel mundial y felizmente se ha entusiasmado la juventud. Lo de Australia es solo una muestra del peligro en el que está el mundo y hay que trabajar denodadamente para no correr peligros”.
Se destacó en ese sentido la preocupación que han mostrado los concesionarios de la mayoría de los balnearios, aunque también se recordó que está vigente una ordenanza municipal que prohíbe fumar en la playa. Algo casi imposible de controlar, por cierto.
Balnearios de la costa atlántica y ciudades de interior, donde la recolección se llevó adelante en plazas, avenidas, paradas de colectivos y paseos, marcaron el éxito de la campaña de ayer.
Más allá de ello, varias consecuencias ambientales son aún desconocidos: entre ellas que por cada colilla se contaminan 50 litros de agua potable, mientras que una arrojada a la arena, puede tardar entre seis meses y 5 años para que se degrade.
Entre las metas de las entidades ambientalistas de está la de seguir concienciando, con campañas y ubicando en los balnearios centros de recolección de desperdicios. En el caso de los restos de los cigarrillos en colilleros que vienen siendo elaborados para el depósito de estos residuos.///