Vacunatorios, restricciones y la “nueva” normalidad en el mundo
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Testimonios de necochenses en España, Estados Unidos y Australia
Como una fotografía de lo que terminó ocurriendo en nuestro país en meses siguientes, observamos a la pandemia golpear primero en Europa y Estados Unidos. Conocimos de ante mano las primeras formas de prevenir el virus, el concepto de la cuarentena, luego el relajamiento de las restricciones y la segunda ola. Hoy podemos mirar nuevamente al mundo y encontrarnos con países que avanzan en la vacunación, comienzan a dejar atrás poco a poco el barbijo y a transitar la “nueva” normalidad. A través de testimonios de necochenses residiendo en España, Estados Unidos y Australia profundizamos en esos cambios, como una nueva manera de anticiparnos quizás a lo que vendrá en esta era del covid.
Vacunas para todos
Desde Washington, Juan Calcagno, trabajando en un banco desde hace 20 años, realzó el “formidable plan de distribución de vacuna del presidente Biden, que contrasta ampliamente con lo que venía haciendo Trump. Si bien aún no estaban listas las vacunas hasta los últimos días del anterior gobierno, no había ningún plan. Fueron meses de negación de la enfermedad”.
En la abundancia de vacunas, gratuitas y hasta las ofrecen a los indecisos a cambio de donas, tickets de metro o cerveza, Calcagno compartió que “en casa estamos todos vacunados, incluso mis hijos, con 17 años. Hoy el que quiere tiene una vacuna en cualquier lugar del país a donde vayas. Se vacuna en centro masivos, yo lo hice en el estadio de Baltimore de fútbol americano, a unos 20 km. de Washington. Es rápido e inoculan a miles de personas por día”.
Más allá del éxito de los vacunatorios, entre tantos millones de habitantes, Calcagno lamentó que “hay bolsones de ignorancia en estados donde aún se niega la enfermedad, y que quizás queden sin vacunarse un 30%, y puede ser peligroso andar por esos lugares”.
Sobre la actividad comercial comentó que “la gente se anima a salir más, no se anda tanto con el barbijo puesto, salvo para entrar en lugares como farmacias o supermercados. Han cerrado comercios y donde había restaurantes ahora hay otra cosa, ya no hay tantos lugares con acceso de público. Incluso hay un boom económico de compra de casas, por el acceso al crédito y que la gente se aleja de los centros urbanos gracias al teletrabajo. Sólo pocos estados han levantado las restricciones y en las empresas son pocos los que han vuelto al trabajo presencial y se anuncia que no volverán hasta septiembre o octubre”.
Restricciones
En España la situación también va camino a normalizarse, aunque las restricciones se han levantado mucho antes de contar con un plan de vacunación más avanzado. Desde Barcelona, Florencia Ciotti destacó que “desde la madrugada del domingo se levantó el toque de queda que había de 22 a 6. Pero sigue limitado para bares y restaurantes, que pueden estar abiertos hasta las 23 y las discotecas o lugares nocturnos siguen cerrados”.
Florencia lleva cuatro años viviendo en España y desde hace dos y medio lo hace en Barcelona, trabajando en una tienda de conservas y productos típicos de mar que pudo permanecer abierta durante la pandemia. A pesar del contacto con los clientes no se contagió. Ella no está vacunada y el plan por el momento alcanzó al personal de salud y a los mayores de 50 años. Al igual que en nuestra ciudad deberá anotarse en una aplicación del teléfono. Conviviendo con el virus, compartió que “en un primer momento tuve miedo y también cuidado, muy atenta a la limpieza. Ya después como a todos, cuando llegó el verano, uno se liberó un poco más. En lo personal lo que más me afectó es no poder ir a Argentina como tenía previsto. No he vuelto en estos cuatro años y con lo que pasó empecé a extrañar más, con el encierro me puse a pensar más cuándo iba a poder volver a ver a mi familia”.
España ya está abierta al turismo internacional, algo clave para la economía. Florencia es optimista pero no lo son todos: “La vacunación va rápido pero hay gente pesimista. Creo que en algún momento esto va a terminar o estaremos mejor. Pero creo que la mascarilla la usaremos de por vida”.
Sin contagios ni vacunas
Un claro contraste ocurre se observa en Australia, una isla que logró cerrarse y a diferencia de Reino Unido, con dudas restricciones, no registra contagios. En Fremantle, a poco kilómetros de Perth, el músico Jeremías Sosa, de recordada trayectoria en nuestra ciudad, expuso que “prácticamente no sabemos lo que es el barbijo. Estuvimos 10 meses sin casos, hay muchos testeos y cuarentena cuando llegas”.
ser un país tan desarrollado, Sosa reconoció con sorpresa que “van muy lentos en el tema vacunas. Solamente se han dado a las personas de mayor riesgo, como doctores, dentistas o gente que trabaja en los hoteles de cuarentena”.
Trabajando con normalidad en bares y locales nocturnos, como así también dando clases, esa tranquilidad puede quebrarse al primer contagio: “En los últimos meses estuvimos encerrados dos veces por un par de contagios. Eran trabajadores del edificio donde hacen cuarentena los que vienen de viaje. Tuvimos que estar encerrados dos semanas por prevención. A mi me afectó porque vivo el día a día, no tengo un sueldo. Quizás puede parecer una extremidad encerrarnos por un caso. Hay un nivel de compromiso de todos. Entiendo que si estas encerrado varios meses como en otros países, vas a querer salir y romper la cuarentena, pero acá se respeta porque hay resultados. Acá creció la economía y no me ha faltado trabajo. A los pocos días de restricciones duras no había casos y volvimos a la normalidad. Hace un mes se volvió a jugar el rugby australiano con estadio lleno, con 55.000 espectadores”. ///