Valió una gran maniobra
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Federico Barreiro con el auto de Giancaterino logró su primera victoria en Mar y Sierras A y ambos festejaron en Gonzáles Cháves
Daniel Emilio Pereyra
Redacción
Valió una gran maniobra para ocupar otra página de gloria a su rico historial y porque ser local, festejar victoria y sentirse más que felíz sintetizó lo que fue la fiesta de los Mar y Sierras A, en el circuito El Pingüino,de Gonzáles Cháves y al que más de tres mil personas se dieron cita, luego de una mañana de incertidumbre por la lluvia caída y se retiraron satisfechos por los agradables espectáculos.
Sintetizamos la gran maniobra de Federico Barreiro, con el auto de Juan Carlos Giancaterino y fue producto de estar atento a lo que pasaría delante suyo y máxime con la desacertada actitud de Juan Ignacio Bustos, con el auto de Rodolfo Aldasoro.
Bustos intentó sobrepasar la línea de José Larroudé, el que asumía el liderazgo con el auto de Bernabé Osa, quien había triunfado en la de Titulares y abrigada la esperanza de protagonizar lucha para llevarse la sumatoria de tiempo con el múltiple campeón rauchense.
Fue durísimo el golpe recibido y de esa acción fueron tres los autos marginados: el de Larroudé, Usandizaga y Bustos; sobrepasando por el lado interno, Barreiro, Hugo Baños, con el Ford de su hijo Matias y Juan Cruz Laviá, con otro Ford del loberense Carlos Blanc.
Entonces, con lo vivido a poco de iniciar la final de Invitados, todo estaba sujeto al rendimiento de Barreiro, el que soportó que el sistema de frenos al tomar temperatura lo podría complicar y en los dos últimos giros el asedio del múltiple campeón Hugo Luis Baños se hizo más notorio; llegando a quedarse con el record de vuelta y separado por milésimas al momento de la bandera a cuadros.
Lavié, en tanto, se encargó de dosificar el andar del Ford de Blanc y así cerró la tarde con un podio para él y la tranquilidad de estar en el podio como terceros junto al loberense.
Al término. La alegría de Giancaterino-Barreiro y la desazón de Osa, quien no podía entender lo sucedido y máxime porque a su turno el auto rindió lo deseado con anticipación y se fue con las manos vacías.
En Mar y Sierras B el lapridense Juan Maria Alvarez, con el Chevrolet fue ganador indiscutido por segunda vez en la temporada; citando el notable desempeño del necochense Matias Iriarte, quien logró una victoria parcial y luego, en la final, cuando estaba tercero perdió posiciones para terminar dentro de los diez.
En Minicross, el campeón Manuel García alcanzó su tercera victoria consecutiva.