“Vamos al hospital que mi suegro me dio un puntazo”
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Palabras más, palabras menos, fue el pedido desesperado de José Luis Alcove a su pareja, mientras se desangraba en la calle
El crimen del transportista José Luis Alcove (36), de Quequén, podría derivar en la realización de un juicio abreviado en el que se pactaría una pena para el autor de las puñaladas mortales.
La muerte de Alcove se produjo en el marco de una discusión verbal y posterior pelea frente a una vivienda de calle 565 al 2000, la noche del sábado 11 de agosto de 2018, alrededor de las 20.
La víctima del feroz ataque se fue del lugar por sus propios medios y se dirigió a la casa de quién en ese momento era su pareja y le dijo de manera desesperada: “Vamos al hospital que mi suegro me dio un puntazo…”
Palabras más, palabras menos, esa habría sido la frase utilizada por Alcove para solicitar ayuda a su concubina en momentos en que estaba gravemente herido por las puñaladas recibidas en plena reyerta.
El hombre condujo su automóvil unas cuadras hasta que se desvaneció y personal policial lo encontró ensangrentado en el interior del rodado. Allí fue que se pidió la presencia de una ambulancia que trasladó a Alcove hasta el nosocomio local.
Los profesionales de la salud trataron de salvarle la vida al camionero pero en la madrugada del domingo 12, ante las graves lesiones internas sufridas, falleció cuando era intervenido quirúrgicamente.
Juicio abreviado
El fiscal de la causa, Carlos Larrarte, y el defensor oficial Marcelo Ruiz, quien representa al imputado, coincidieron en señalar que se analiza la posibilidad de acordar un juicio abreviado por el crimen de Alcove.
De esta manera, se evitaría un debate oral en la Justicia y se debe consensuar una pena para Luis Héctor Dutruel, acusado del delito de “homicidio simple”. La escala penal para este tipo de hechos, prevé entre 8 y 25 años de prisión.
Dutruel (70) se encuentra actualmente con arresto domiciliario y se le otorgó ese beneficio desde la Justicia teniendo en cuenta su edad y la falta de antecedentes penales, indicaron las fuentes consultadas.
Cabe acotar que al momento de elevarse a juicio oral el expediente por el crimen del transportista de Quequén, un hombre identificado como Jorge Sánchez, fue sobreseído por la Justicia.
Sánchez discutió y participó de la reyerta con Alcove, pero para los investigadores policiales y judiciales, no fue el responsable del ataque a puñaladas. ////
Varias
puñaladas
José Luis Alcove sufrió heridas de gravedad al ser apuñalado en las zonas del pecho y el abdomen, durante la pelea generada frente a un inmueble de calle 565 al 2000, de la que habrían participado un grupo de personas.
El camionero llegó hasta ese lugar para dejar a sus hijos y comenzó a mantener un intercambio verbal con la madre de los pequeños, quien era su expareja y tenía 40 años al momento del violento incidente.
Según la investigación del crimen del transportista, una vez internado de urgencia el hombre de 36 años herido, fue derivado al quirófano y los facultativos hicieron esfuerzos denodados para tratar de salvarle la vida.
Alcove presentaba lesiones cortantes muy profundas que alcanzaron algunos de sus órganos vitales y después de la pelea sufrió la pérdida de mucha sangre antes de ser derivado al nosocomio.
Personal policial del Comando de Patrullas y de la Seccional Segunda que intervino, tras conocerse el sangriento episodio en la vecina ciudad, identificó a los participantes en la reyerta, ya que tanto Dutruel como Sánchez estuvieron a disposición de la Policía y la Fiscalía.
Discusión y pelea
La noche del 11 de agosto del 2018, agentes policiales acudieron al inmueble de calle 565 al 2000, del barrio Estación Quequén, donde una mujer les informó que su expareja se había presentado en la casa para dejar a sus hijos.
De acuerdo con los dichos de la vecina, hubo una discusión y posterior pelea entre José Luis Alcove y dos hombres que se encontraban en la vivienda de calle 565.
La víctima recibió heridas de arma blanca en el pecho y también en la zona del abdomen, las que resultaron de suma gravedad, ya que en el camino a solicitar asistencia, se desangró.
En ese sentido, la investigación del caso también estableció que los propios policías encontraron a Alcove en la zona de calles 531 y 558, y estaba desvanecido dentro de un automóvil marca Fiat Duna. A su lado se hallaba la mujer que era su concubina en ese momento.
La causa
El caso ahora se definiría en un juicio abreviado sin la realización de un debate oral, pero vale recordar que al hacerse la primera elevación a juicio, se encontraron algunas omisiones en cuanto a la descripción del sangriento episodio ocurrido en Quequén.
Por ese motivo, la jueza Mariana Giménez decretó la nulidad de la instrucción en su momento y se amplió la declaración indagatoria al único imputado en el “homicidio simple”. ///