Atacadas por ladrones en moto les roban carteras
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Los atracos se produjeron ayer a la tarde en calles 65 y 62, pleno centro, y frente a un gimnasio de calle 69 entre 62 y 64. Los delincuentes lograron su cometido y huyeron
“Da miedo salir a la calle. Ya no somos dueños de nada, adiós a la tranquilidad”, señaló una señora cuando se enteró que ayer en pleno centro de nuestra ciudad, una mujer sufrió otro violento arrebato.
En realidad, en el lapso de pocas horas de diferencia, fueron dos los robos perpetrados por delincuentes que se mueven en motos y atacan a las personas del sexo débil sin ninguna contemplación.
Las sustracciones de carteras con distintas pertenencias ocurrieron en dos sectores distintos y en distancias no muy lejanas, por lo que podría tratarse de la misma pareja de ladrones como protagonista.
Lo cierto que los malvivientes no le dan tregua a los ciudadanos de esta ciudad y utilizan diferentes modalidades para apoderarse de los objetos de las personas que salen a la calle y parecen estar a la “buena de Dios”.
“Mientras tengamos los jueces que tenemos, que defienden más los derechos de los delincuentes y no el de los ciudadanos que trabajan y aportan para pagarles los sueldos a ellos, seguiremos con esta costumbre. Es más fácil perdonar que hacer valer las leyes”, sentenció un hombre muy ofuscado por la repetición de casos de arrebato.
En calles 65 y 62
Alrededor de las 15, en la zona de calles 65 casi 62, en pleno centro de nuestra ciudad y a pocos metros de un supermercado, un delincuente en moto sorprendió a una señora mayor y le sustrajo la cartera.
La víctima caminaba por la vereda de calle 65 en sentido a la calle 60 cuando apareció por la espalda el individuo a bordo del rodado que transitaba peligrosamente por la vereda.
Claro, las intenciones del vulgarmente llamado “motochorro” eran evidentes, apoderarse de la cartera que colgaba del hombro de la mujer y enseguida cuando se puso a la par, pegó el tirón de golpe y se llevó las pertenencias de la víctima.
Ningún transeúnte pudo colaborar con la vecina en ese momento ni tampoco los comerciantes de la zona, ya que en forma rápida el malviviente emprendió la fuga en la motocicleta y se perdió de vista.
En calle 69 entre 62 y 64
Por su parte, la directora del nivel primario del Colegio Capuchinos también resultó despojada de su cartera ayer alrededor de las 18.30, a la salida de un gimnasio situado en el sector de calle 69 entre 62 y 64.
Marisa Torrecillas se subió a su vehículo marca Toyota Etios, estacionado frente al lugar donde concurrió a hacer ejercicios físicos. La mujer tenía previsto dejar su cartera en el asiento del acompañante hasta que aparecieron los ladrones en moto.
Precisamente, el rodado detuvo la marcha en forma paralela al automóvil de la docente y uno de los delincuentes, con un objeto contundente, comenzó a romper el vidrio delantero derecho.
Grande fue la sorpresa de la directora del establecimiento educacional cuando observó semejante accionar violento y el ladrón enseguida avanzó sobre la cartera de la mujer.
En ese instante se produjo un breve forcejeo ante la vista de cualquier persona que pasara por el lugar y, una vez más, ganó el individuo que logró quedarse con las pertenencias de Marisa Torrecillas.
“Lo que más lamenta mi madre es la documentación a su nombre los anteojos recetados, algo que sería de mucha importancia recuperar y esperemos que así sea”, expresó ayer la hija de la docente, quien reconoció además que su madre se encontraba en estado de shock por lo ocurrido. ///
Nadie les pone freno a los “motochorros”
Los hechos se reiteran a diario en distintas zonas de la ciudad. A los episodios narrados, podríamos citar lo ocurrido el pasado miércoles con la empleada doméstica e integrante de un show de canto, Adriana Kristiansen, víctima de otro violento arrebato.
La mujer se desplazaba en bicicleta por avenida 75 casi 52, cuando dos delincuentes en moto tiraron de su cartera, provocaron que cayera pesadamente al piso y escaparon cobardemente.
Kristiansen sufrió golpes y posteriores hematomas en distintas partes del cuerpo como consecuencia de la brusca caída sobre el pavimento.
Hace una semana, Ana Landi, de 73 años, fue atacada por un “motochorro” en la vereda de calle 62 entre 49 y 51. La señora fue arrastrada peligrosamente por el ladrón durante el forcejeo y, finalmente, la despojó de su cartera.
La vecina fue asistida y contenida en ese momento por empleados de una distribuidora de alimentos, ya que la situación desagradable que atravesó casi le genera una crisis nerviosa.
Los casos se repiten a menudo y los encargados de brindar seguridad en la vía pública no len ponen freno a estos ladrones que siguen ganando la calle y tienen en jaque a los ciudadanos.
¿Las autoridades de la Departamental de Policía, se habrán enterado de lo que pasa todos los días en las calles de la ciudad?