Se reunían para pedir un templo
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Hace 70 años, en el verano de 1949 se realizaban una serie de reuniones para organizar la recaudación de fondos para la construcción de una iglesia en la Villa Díaz Vélez
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Ecos Diarios
En los próximos días se cumplirán 70 años del inicio de las gestiones de los vecinos de la Villa Díaz Vélez para impulsar la construcción de un templo parroquial en la zona balnearia de nuestra ciudad.
El 23 de enero de 1949, en el Hotel Marino se desarrollaba una de esas reuniones de vecinos de la Villa para aunar opiniones y encaminar las gestiones en favor de la construcción del edificio para el templo de Nuestra Señora de Lourdes. El lugar donde querían fundar el templo era un terreno ubicado frente a la plaza San Martín.
En aquella oportunidad la concurrencia fue muy numerosa y en la misma quedó evidenciado el espíritu de colaboración del vecindario, como así de la colonia veraniega, según un artículo periodístico de la época.
De acuerdo a la misma fuente también se realizaron actos en dos hoteles donde quedaron designadas comisiones provisorias encargadas de las gestiones en favor del templo anhelado.
A todas estas reuniones concurrieron los sacerdotes de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, quienes se encargaron de interiorizar a los fieles presentes acerca de los motivos fundamentales de la iniciativa.
La comisiones provisorias tenían por objetivo interesar a los huéspedes de cada hotel de la zona balnearia y a los residentes de los chalets cercanos a fin de que presten su cristiana colaboración a la obra.
Durante esas reuniones también se acordaba realizar una serie de fiestas, rifas y colocación de alcancías en los establecimiento de hospedaje a fin recaudar fondos en pro de la realización
El padres Andrés
Tras años de gestión, la parroquia Nuestra Señora de Lourdes fue creada finalmente el 26 de diciembre de 1957 y desde entonces ha tenido cuatro curas párrocos: Andrés Etchezahar (1957-1982), Justino Fernández (1982-2007), José Luis Serre (2007-2018) y Félix Alejandro Martínez, desde marzo del año pasado hasta la actualidad.
Etchezahar fue sacerdote de la comunidad católica de la Villa Díaz Vélez desde la creación de la parroquia y durante casi 25 años, ya que falleció el 28 de septiembre de 1982, cuando faltaban apenas tres meses para cumplir las bodas de plata Lourdes.
El padre Andrés aún es recordado por los vecinos de nuestro balneario. Etchezahar nació en Avellaneda (provincia de Buenos Aires) el 19 de agosto de 1921. En esta misma ciudad fue bautizado el 12 de marzo de 1922 y confirmado el 30 de marzo de 1926.
Hizo su formación inicial para el ministerio de los presbíteros en el Seminario Mayor “San José” de La Plata.
El 12 de diciembre de 1948 fue ordenado sacerdote en esa ciudad por el arzobispo Tomás Juan Carlos Solari.
Tras la creación de la diócesis de Mar del Plata (11 de febrero de 1957), pasó a formar parte de su presbiterio, siendo nombrado párroco de San Carlos Borromeo de Mar del Plata el 31 de marzo de 1957.
El 1 de agosto de 1957 fue nombrado Asesor Diocesano interno de la Asociación de Hombres de la Acción Católica.
El 7 de octubre de 1957 el primer obispo, Enrique Rau, lo nombró Consultor Diocesano.
El 26 de diciembre de 1957 se crea la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Necochea, siendo designado párroco de la misma. Toma posesión de su cargo tres días después, el domingo 29 de diciembre, a las 10 de la mañana.
La obra
Entre otras obras, se destacan la terminación de la torre y de los altares. Remplazó la imagen fundadora de la Virgen de Lourdes por otra más grande (y colocó aquélla en el sector de entrada al templo, donde está actualmente). También se abocó a levantar la casa parroquial.
Además, como padre de la familia de creyentes que iba creciendo, edificó la primera capilla, Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (hoy parroquia, en el barrio del Puerto), e impulsó también la construcción del salón San José Obrero (en el Barrio Obrero, hoy capilla del mismo nombre).
Falleció el 28 de septiembre de 1982, cuando faltaban apenas tres meses para cumplir el 25º aniversario (bodas de plata) de la comunidad y de él como su primer párroco. Sus restos descansan en la entrada principal del templo, debajo de la imagen de la Virgen. Una placa los acompaña, citando una frase del salmo 84: «Dichosos los que habitan en tu casa y en ti, Señor, ponen su esperanza».