Residentes y comerciantes hartos de robos
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Empresas de distintos rubros que tienen sus instalaciones en el sector comprendido por ruta nacional 228 entre avenidas 43 y 59, como habitantes permanentes, sufren del accionar de los ladrones. Se solicitó mayor presencia policial
Los delincuentes están activos en la zona de ruta nacional 228 entre avenidas 59 y 43. Y tanto, comerciantes como habitantes permanentes del sector, sufren las consecuencias por los reiterados episodios de robo.
“Nos entraron a robar tres veces en este lugar. No podemos dejar nada afuera del galpón porque se lo llevan, también los cables del tendido eléctrico, tal vez, para quedarse con el cobre”, explicó Mariano, quien trabaja en una de las firmas comerciales.
También se han generado daños en las instalaciones comerciales, por ejemplo, en los aparatos de aire acondicionado, en caños de cobre, etcétera.
“Hace ocho meses que estamos en esta zona y hemos cercado con alambre perimetral, pero igual lo rompen, contamos con perros guardianes y en realidad, no se los puede parar con nada”, puntualizó.
Como se anticipó ayer en la edición de Ecos Diarios, de las oficinas administrativas del Centro de Servicios Agropecuarios Puestolob, ladrones sustrajeron un par de computadoras, teléfonos celulares y algo de dinero en efectivo.
En realidad, los delincuentes hicieron un boquete en el techo y vulneraron el sistema de alarma para apoderarse de los elementos de valor. También en esta firma comercial los casos de robo se dieron en varias oportunidades.
Las personas que tienen sus empresas en ese lugar de acceso a la ciudad y quienes habitan viviendas de los alrededores, han tenido que incrementar las medidas de seguridad, instalaron cámaras de filmación, enrejados y hasta se protegen mediante un grupo de Watsapp con contactos permanentes.
Reclaman vigilancia
En cuanto a los atracos protagonizados en los últimos tiempos, los autores serían los mismos que atacan a firmas comerciales y casas de familia, y los investigadores policiales estarían al tanto de todo esto.
En cuanto a la necesidad de contar con mayor vigilancia, los encargados de negocios pidieron a la policía que incremente los rastrillajes en todo el sector comprendido entre las rotondas de rutas 228 y 86 y de avenida 59 y ruta 228.
Según personas del lugar, al hacerse el reclamo de más seguridad surgió la cuestión referida a la competencia de las dependencias policiales que deben cumplir con las tareas de vigilancia en ese sector de acceso a la ciudad.
“Entendemos que por la distancia, estamos más cerca del Comando de Prevención Rural, pero nos dicen que esta zona pertenece por jurisdicción a la Seccional Primera y al Comando de Patrullas, por eso que no sabemos a qué área de la policía le corresponde la vigilancia de este barrio”, añadió otro comerciante.
Se sienten desprotegidos
Tanto, los vecinos que tienen sus viviendas en los alrededores como encargados de las firmas comerciales se sienten desprotegidos ante los reiterados episodios de robo. Inclusive, hasta las oficinas del Ente Vial fueron escenario del embate de los delincuentes.
“Los que trabajamos y quienes viven en este sector de la ciudad estamos presos de los ladrones. Y pretendemos un poco de paz, que nos dejen desarrollarnos de manera normal, no nos parece que reclamemos demasiado”, señaló Mariano, quien trabaja en una empresa que tiene el predio sobre la ruta nacional 228.
Un caso concreto se dio en el barrio y tuvo epicentro en una casa de familia, donde delincuentes trataban de forzar una ventana para ingresar con evidentes fines de robo.
El hecho ocurrió cerca de las 15 en la finca de un hombre que trabaja en el campo, pero comerciantes advirtieron esas maniobras e intervinieron para evitar que se consuma el atraco.
Todo al revés
En ese momento se dio aviso al servicio de emergencias 911 de la Policía y efectivos acudieron al lugar. Los agentes se encontraron con la insólita situación que los presuntos sospechosos del intento de robo, denunciaron a las personas de bien ante los propios uniformados.
“Parecía el mundo del revés en ese momento, nosotros que llamamos a la policía éramos denunciados por los individuos que decían que los habíamos atacado y eran ellos los que pretendían acceder por la fuerza a la vivienda de este hombre que trabaja en el campo”, aseguró uno de los comerciantes de la zona.
Un acceso complicado en materia de inseguridad
A los episodios de robo generados en las firmas comerciales Agrotecnos, Terramar, Puestolob, Containers, las oficinas administrativas del Ente Vial Municipal fueron alcanzadaas por el accionar de los ladrones.
Algo similar ocurrió en el predio de Hansen-De Milta, entre otros negocios de ese sector de acceso a nuestra ciudad. Y en ese sentido, hay que recordar lo sucedido en el taller metalúrgico de Canelli y Alí, frente al predio de la Sociedad Rural.
De ese inmueble, delincuentes se apoderaron de gran cantidad de herramientas de trabajo y nunca se supo del resultado de las investigaciones, no hubo detenidos ni se supo del paradero de los elementos sustraídos.
Pero a ello se pueden agregar los robos en varias ocasiones en la empresa que vende garrafas Amarilla Gas y otros comercios de la zona. Por ejemplo, la firma que comercializa máquinas e implementos rurales Oscar Pourtau, también ha sido escenario de reiterados casos de daños y atracos en las instalaciones.
Precisamente, en el ingreso a la ciudad por avenida 59 desde la ruta nacional 228, la Policía tenía un puesto de vigilancia con presencia de efectivos de la Policía Local y de otras dependencias, pero se decidió retirarlo de ese lugar.
“Estamos a la deriva en este lugar y la situación preocupa, nos vamos de las empresas en horarios de la noche y todo queda librado al azar porque no hay vigilancia policial”, sostuvo uno de los encargados de los mencionados negocios.