Vender por catálogo y ser dueño del negocio propio
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Una actividad que promueve la independencia económica, brinda la posibilidad de organizar los tiempos y crecer sin techo en base a los logros personales
La venta directa por catálogo reúne a más de 800 mil personas en nuestro país. La mayoría son mujeres, y la cosmética es el rubro que lidera la comercialización.
La dinámica laboral es diferente a otro tipo de trabajos; las revendedoras se desempeñan con un vínculo comercial con la empresa proveedora, fuera de la relación de dependencia y sin salario fijo ni horarios.
En nuestra ciudad, hace más de 30 años que la venta por catálogo se viene sosteniendo y además crece. Según indicaron quienes dialogaron con Ecos Diarios, también están en constante búsqueda de nuevas incorporaciones.
Tampoco es algo nuevo en el país; está presente desde 1968 bajo distintas formas de comercialización: «puerta a puerta», sistema de reuniones y sistema multinivel en el que las revendedoras obtienen un porcentaje de lo comercializado por otras vendedoras que van sumando a su red.
Logros
La actividad brinda la posibilidad de organizar sus tiempos y crecer sin techo en base a sus logros. Graciela Castresana (61) es una de las emprendedoras que desarrollan esta actividad en nuestra ciudad, donde vende recipientes plásticos, cosméticos, artículos para el hogar e indumentaria, a través de un amplio catálogo. Hace 35 que empezó con este sistema de venta, en un principio fue un ingreso extra, y luego se convirtió en su actividad principal. Hoy Graciela lidera un grupo de revendedoras. “Son chicas que buscan un emprendimiento laboral o agregar un ingreso al que ya tienen”, sostuvo. Para ella, uno de los puntos a favor, es que no se necesita cumplir horarios.
Se manejan con catálogos, y hay también reuniones, en las que se juntan un grupo de mujeres y se hacen demostraciones sobre los productos. Cada 20 días renuevan las ofertas, lo que incentiva las ventas.
Las edades varían, “de 20 a 90 años”, dijo Graciela. Además, “el techo de ventas se lo va haciendo uno al ir aumentando la clientela”, mencionó.
Vale destacar que la mayoría son mujeres, pero la experiencia de Graciela le indica que de a poco se fueron sumando algunos hombres.
“Es una buena ayuda, pero lo tenés que tomar como un trabajo”, sostuvo.
Experiencia
Jorgelina Cardelle (43) lidera un equipo de venta de productos de cosmética en Necochea, Tres Arroyos, Lobería y San Cayetano. Hace 15 años que está en la venta directa; comenzó con la ropa deportiva, y hace siete años se abocó a la cosmética.
Se inició junto a su hermana, buscando alternativas para vender en el mercado local. Luego, con bastante experiencia, cambió el rubro. “Es tanta la gente que está en venta directa, que la que se mantiene es la que tiene conducta y ve esto como un negocio”, sostuvo.
“Sos tu propio dueño pero te tenés que obligar a trabajar, porque la revista sola no vende”, manifestó. Así, ella sugiere que se propongan cuánto quieren ganar y orientar las ventas en torno a eso. Además, es importante “saber cobrar”, porque si se generan deudas, los números no cierran.
“Si hoy no salí a vender mañana tengo que vender el doble”, expresó Jorgelina, lo que para ella es clave para lograr éxito en este mercado. Además, mencionó que es algo que uno genera cuando puede, ya que es fácil salir con la revista a vender, pero es esencial no quedarse y estar en movimiento.
Hay diferentes herramientas para la venta: con el producto en mano, con la revista de papel o la virtual. También hay consultoras digitales, que venden on line a toda Argentina.
En el caso de Jorgelina, en los inicios la venta directa fue una segunda actividad, un ingreso extra, pero más tarde, al separarse, significó el sostén de su familia. Ahora, nuevamente en pareja, y con otros ingresos en la familia, sostuvo que el sueldo más fuerte lo gana a través de la venta directa.
Independencia
Alicia Pissuti (75) trabajó en un bazar 36 años y hace 20 se dedica a la venta directa de productos para el hogar, cosméticos y ropa. “Tengo 12 diplomas”, dijo orgullosa por sus logros en la actividad. Además ha viajado por todo el país gracias a los premios que ganó por su buen desempeño.
“Cada 21 días tengo mi sueldo”, indicó. A su vez, tiene clientas de muchos años y para ella es una actividad que conviene más que el trabajo en relación de dependencia, “porque vos mismo te hacés tu sueldo y tu ganancia”.
Vale destacar que por las buenas ventas se reciben regalos por parte de la empresa: desde vasos a televisores, equipos de música, heladeras y cocinas. Los mujeres pueden a su vez vender estos elementos y obtener un ganancia extra.
“Tenés que ser muy organizada, responsable y prolija en las ventas”, destacó, y “nunca agarrar la caja de los cosméticos, es sagrada”. Es decir, el dinero que entra debe ser destinado a pagar los pedidos y no generar deudas.
“Recibís un buen sueldo, y algunas chicas no lo saben aprovechar, y se necesitan cada vez más vendedoras”. En su caso los productos de venta son muchos: maquillaje, sábanas, elementos de cocina y más.
“Día a día se incorporan más mujeres”, dijo, lo que indica que la industria no para.
Crecimiento
El sector exhibe un crecimiento sostenido: incorpora revendedores a un ritmo promedio del cinco por ciento anual desde 2013, según la Cámara Argentina de Venta Directa (Cavedi). La entidad, que nuclea a las empresas más importantes en Argentina –dueñas del 70 por ciento del negocio–, estima que el 60 por ciento de esas personas está en el interior.
Los números les sacan ventaja, por ejemplo, a los que mostraron shoppings y supermercados el año pasado. Uno de los motivos, es que la industria se asienta en un canal de venta especial, que siempre tiende a crecer. En época de menos actividad económica, gana masividad, porque más gente se suma como revendedora buscando mejorar su ingreso. Y en momentos de expansión, cada consultor se vuelve más productivo porque factura más.
Como lo percibido nace de una comisión sobre lo vendido, no hay “techo”: la performance de cada consultor –como algunas empresas llaman a sus vendedores– determina su beneficio.
Así, dependiendo de la dedicación que le ponga, la habilidad, el precio de los productos que ofrezca y la comisión que le corresponda (en general van del 20 al 30%), buena cuota de los vendedores se hace cada mes con ganancias que arrancan en los mil pesos hasta los 15 mil o 20 mil, entre los más activos.
Características
Cuidado personal y cosmética son los rubros que reinan en la venta directa en la mayoría de los países. En Argentina, ese segmento lidera por lejos: 66 % del mercado.
Otra gran novedad del sector de los últimos años es la integración progresiva con la tecnología, a través del comercio electrónico y de redes sociales, bajo un modelo complementario al canal tradicional.
Prácticamente todos conocen a alguna persona que vende productos por catálogo; ese amplio alcance es el rasgo fundamental de la venta directa y lo que explica que resulte familiar para todos, pero desconocida, en su magnitud y crecimiento, para la mayoría.
En números
-1.746 millones en dólares facturó, en precio retail (a consumidor), la venta directa en el país en 2016.
-8% del total de revendedores son hombres. En 2013, eran el 5%.
-La mitad de las provincias le cobra Ingresos Brutos con 3% de alícuota promedio.
-Cuidado personal y cosmética mueven el 66% del mercado.