Visita histórica del mejor básquet
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En 1987, la Selección Argentina enfrentó a Rivadavia en un amistoso en el Piso de Deportes
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Ver en Necochea a Luis Scola, Nicolás Laprovittola o Facundo Campazzo jugando juntos con la camiseta nacional, parece un sueño imposible de concretar. Quizás sea el mejor ejemplo para entender lo que se vivió hace poco más de 30 años, en una noche mágica de básquetbol en el Piso de Deportes del Club Rivadavia.
Si bien no habían jugado en la NBA y tampoco ganaban millones, sentían los mismos nervios y responsabilidad por vestir la camiseta de la Selección Argentina como los mediáticos de hoy. Allá por mayo de 1987, los mejores jugadores de básquetbol del país llegaron a la ciudad de Necochea para disputar un partido amistoso, en el proceso de preparación para el Campeonato Sudamericano. Y como si fuera poco, el espectáculo tuvo el “sparring” más atractivo para el espectáculo, el equipo de Rivadavia que por entonces estaba afrontando la Liga Nacional “B”, con Neil Robinson y Leroy Moreno brillando en todo su esplendor.
Los visitantes
Aquel seleccionado nacional que nos visitó comenzaba a dar sus pasos desde la incipiente Liga Nacional creada dos años antes y ya había dado que hablar en el mundo. Un hito que fue luego lógicamente opacado por la Generación Dorada. En 1986, en el Campeonato Mundial de España, Argentina finalizaba 12º en la clasificación final, pero nadie olvidará la histórica victoria sobre el seleccionado de los Estados Unidos, que luego sería campeón en el mismo certamen. Fue 74-72 en Oviedo. Por el lado de los estadounidenses eran todos universitarios, algo habitual en esa época, pero que después serían estrellas de la NBA como David Robinson, Sean Elliott o Steve Kerr.
De aquellos que fueron al Mundial, estuvieron al año siguiente en nuestra ciudad el conductor Miguel Cortijo, el goleador Carlos Romano y varias promesas como Marcelo Milanesio y Sebastián Uranga. La continuidad del proceso tenía objetivos relevantes: en ese 1987, los Juegos Panamericanos de Indianápolis y más adelante, ser anfitriones del Campeonato Mundial de 1990.
Día histórico
La presencia de la Selección Argentina de básquetbol, ese miércoles 6 de mayo de 1987, llegó dentro de un contexto que hoy parece lejano. El Piso de Deportes se llenaba semana a semana siguiendo a Rivadavia enfrentándose con equipos de alto nivel en la Liga Nacional y Necochea vivía en general una época dorada, como una de las plazas deportivas más importantes del país. Según trascendió, el cachet del seleccionado oscilaba en los 2.500 australes, por entonces alrededor de 1.600 dólares.
El plantel nacional llegó sobre la hora al partido, lo que generó la suspensión de una charla que el técnico puertorriqueño Flor Meléndez brindaría a jóvenes locales, entre las actividades previstas para la especial ocasión. Sí se generó antes del juego una charla café de por medio entre Meléndez y Domingo Peri, DT del decano, en el recordado restaurant contiguo al Piso de Deportes. También se destacaron las ausencias de los jugadores Diego Maggi, Héctor “Pichi” Campana y Hernán Montenegro, que formaron luego parte del plantel en el Sudamericano.
El recordado locutor Raúl “Negro” Olivera presentó los equipos motivando el aplauso popular, que se inclinó por Robinson y Néstor Pasetti como los más ovacionados, al igual que los visitantes Cortijo y Romano.
El partido
El espectáculo, en ese contexto, fue lo esperado, con el seleccionado imponiéndose a pesar de rotar sus nombres y un local que fue un excelente partenaire, luchando de igual a igual cada pelota, con Robinson como figura, aportando 42 puntos. El marcador se mantuvo parejo durante gran parte del desarrollo. La primera mitad culminó igualada en 40. Finalmente el combinado nacional impuso su recambio, su mayor altura y apretó las marcas para un resultado ganancioso de 91-80, con 24 puntos de Romano y 16 de Cortijo.
Los iniciales de Rivadavia fueron el juninense Gastón Zagrodny, Moreno, Robinson, Pasetti y “Tato” Rossi y luego ingresaron Simone y Roberto Craig. Dos días después recibieron a Costa Sud de Tres Arroyos, por la séptima fecha de la zona Sur de la Liga Nacional B.
Por su lado, Flor Menéndez incluyó en Argentina a Germán Filloy, Cortijo, Romano, Ariel Scolari y Luis González desde el arranque y probó luego con Carlos Cerutti, Milanesio, Jorge Faggiano, Uranga y Maretto.
El 33° Campeonato Sudamericano comenzó a la semana siguiente, en Asunción del Paraguay. Argentina se consagraría campeón pese a perder con Brasil en el último partido. Lo favoreció la diferencia de tantos, en un desempate que incluyó también al combinado de Venezuela, finalmente subcampeón. Se cortó así una seguidilla victoriosa de Brasil, que se había adjudicado los últimos dos campeonatos, en San Pablo 1993 y Medellín 1985. Muchos de esos nombres marcarían un antes y un después en la historia de nuestro básquet, la Liga Nacional y la Selección Argentina. Y Necochea tuvo el orgullo de, al menos por una noche, ser testigo directo. Una posibilidad que hoy parece muy lejana.///