Visitar el cementerio, una tradición que se va perdiendo
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Sólo las personas mayores siguen cumpliendo con el ritual. Ayer se recordó el Día de los Fieles Difuntos
Ayer, se conmemoró el Día de los Fieles Difuntos y algunas personas se dieron cita en los cementerios de Necochea y Quequén, con el fin de testimoniar su cariño hacia los seres queridos fallecidos. De todas maneras, ya desde hace años se acercan sólo personas mayores de edad, notándose que cada vez son menos los jóvenes que asisten, inclusive aquellos que tienen entre 50 y 60 años tampoco van. Sin embargo, a pesar de la lluvia, unos pocos vecinos de la ciudad llegaron en auto, otros en colectivo, con campera o paraguas con el objetivo de visitar las tumbas, panteones, hacer alguna tarea de limpieza y rezar por quienes ya no están más físicamente.
Es cierto que en nuestro medio en los últimos tiempos, cada vez más personas creman los cuerpos de sus seres queridos, muchos de los cuales en vida han manifestado su voluntad al respecto. De todas maneras, del total de fallecidos, sólo el 10% opta por las cremaciones en nuestro medio.
Recorriendo las instalaciones, Ecos Diarios, dialogó con la familia Díaz Centeno oriunda de Bolivia, quienes concurrieron todos los integrantes desde niños hasta adultos, para conmemorar este día., asegurando que “siempre
Venimos, para nosotros es muy importante recordar a los familiares que fallecieron trayéndoles flores y a pesar del tiempo, la lluvia o lo que fuere, damos prioridad a esta fecha porque es una costumbre, una tradición en nuestro país”.
En Bolivia se celebra de manera especial, donde miles de personas de todas las regiones se reúnen en torno a una celebración religiosa, familiar y popular.
Estas celebraciones son una de las manifestaciones que reúnen elementos de la liturgia católica y costumbres de las regiones del país, donde los fieles, por varios días, se preparan para recordar a sus seres queridos fallecidos por medio de varias expresiones y símbolos.
Ayer, también se acercó al cementerio Elba Bianchini, de 84 años con su paraguas y un bolsito donde llevaba todos los elementos necesarios para limpiar y mantener el frente de las tumbas.
“Para esta fecha siempre vengo a recordar a los familiares y vengo sola porque no quiero molestar a nadie, por eso me tomo el colectivo”, expresó y aseguró que un día antes ya tenia todo preparado para venir a pesar de las inclemencias del tiempo.
“Recorrí distintos sectores del cementerio porque soy la única que vengo y ahora ya me quedo tranquila, no importa que me moje, después me cambio y listo, pero primero cumplo”, enfatizó.
Por su parte, Jorge Frigerio, también reconoció que es el único de su familia que asiste. “Para mi es una fecha especial porque recuerdo a mis padres que están acá y a pesar de la lluvia y el tiempo feo, vengo”.
Asimismo, reconoció que los jóvenes no vienen al cementerio, y en cierta forma lo entiende porque llevan otro ritmo de vida.
“Quienes son más jóvenes no vienen y sobre todo aquellos que no los conocieron, es inevitable que se pierda ese lazo familiar, que no se puede inculcar y ni siquiera tienen el recuerdo”, señaló.
Frigerio piensa en el día de mañana y reflexionó que “esta es una tradición de gente grande nada más, los chicos no creo que la continúen” y en este sentido, añadió que “uno tiene pensado que cuando esté llegando el fin de la vida, agarrar todos los deudos y cremarlos, porque es posible que nadie después se haga cargo de venir al cementerio”.
Actividad
En el día de los Fieles Difuntos, se genera un movimiento distinto en el cementerio, ya que asiste más gente de lo común, se ofició una misa y los empleados están atentos a la jornada.
Lo mismo se refleja en la florería, donde para estas fechas tiene buenas ventas. Aunque las que más eligen son los ramos más baratos oscilan entre 20 y 30 pesos, como los claveles y San Vicente.
Algunos optan por comprar dos o más ramos y reparten las flores entre todos los seres queridos.
También al ser día de semana y laborable, se complica para muchos poder asistir por lo que se espera que el fin de semana que viene concurra más gente de lo normal.
Con respecto a las instalaciones del cementerio, este luce despintado, aunque muy prolijo, y sin suciedad, habiendo cestos con bolsas y el pasto cortado.
En el cementerio municipal trabajan 24 empleados entre serenos, administrativos, limpieza, etc.
En cuanto a obras se supo que están próximos a pintar la entrada, arreglar el cielorraso, las cloacas y se va a pintar el panteón de Taraborelli.///