“Viví una pesadilla y estoy con miedo porque prometió que volvería para matarme”
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Aseveró Carmen de Palma, la jubilada de 90 años que fue atacada en su propia casa por una mujer que la encerró en una habitación y trató de asfixiarla con una almohada. La agresora está en libertad
“No sé cómo la Justicia de Necochea dejó libre a esta señora (Stella Maris Zuasnabar) y los derechos humanos dónde están. Quién me protege, además, cuando esta mujer era detenida por la policía amenazó con que regresaría mejor preparada para matarme”, señaló ayer Carmen de Palma.
La jubilada de 90 años atendió a los periodistas de Ecos Diarios en su casa del barrio Obrero, donde se produjo el violento episodio la mañana del 17 de mayo pasado, cuando la señora mayor fue atacada a golpes y la agresora además trató de asfixiarla con una almohada.
“Viví una pesadilla y estoy con miedo, tengo un botón antipánico en el teléfono celular, pero no es justo, porque prometió que regresaría para matarme e, incluso, no sé dónde puede encontrarse esta mujer, no entiendo cómo la dejaron en libertad”, sostuvo de Palma.
“Lo estoy pasando muy mal y no lo merezco, gracias que tengo a mi hija y mi nieta que están conmigo permanentemente, me brindan contención y cuidado, pero creo no merecer estar en una situación de esta naturaleza”, agregó la víctima.
Carmen de Palma, como consecuencia de la golpiza que sufrió en su propia vivienda, resultó con fisuras en cuatro costillas, durante varios días tuvo dificultades para comer porque tenía la boca muy inflamada producto de la exacerbada violencia ejercida por la acusada de los hechos.
Una verdadera odisea
Más tranquila y con el respaldo de sus familiares, la jubilada de 90 años narró la verdadera odisea que le tocó atravesar esa mañana del 17 de mayo último con la presencia de Stella Maris Zuasnabar (50).
“Llegó a mi casa alrededor de las 8.20, golpeó la puerta y cuando le abrí me dijo ‘vengo a matarte…’ No me mató, pero para mí es una asesina porque tuvo toda la intención en los 40 minutos que me tuvo cautiva en la pieza”, subrayó de Palma.
Recordó que su atacante “en una bolsa esta mujer portaba una picana, precintos, una soga, un corta fierro y me dijo que también traía un revólver, estaba decidida a todo”.
Añadió que “me encerró en una habitación de la casa para golpearme con puñetazos mientras yo estaba sentada en la cama y arrojó sobre mí mucho gas pimienta, inclusive hasta manchó el papel de las paredes”.
La víctima reconoció que “en un momento pensé que perdía la conciencia, me puse a rezar y le pedí perdón a Dios por los pecados cometidos. Entonces, como hablaba mucho, ella sacó una cinta adhesiva y quiso taparme la boca pero seguí forcejeando para evitar que avance sobre mí”.
La llevan presa
La señora mayor estuvo privada de la libertad por espacio de 40 minutos, con una atacante que le aplicaba golpes de puño y permanentes amenazas de muerte, según lo relató Carmen de Palma durante la entrevista concedida a Ecos Diarios.
“Mi esposo estaba en el baño y escuchó mis gritos, por eso enseguida llamó a la policía y cuando llegaron los efectivos y pedían que se abra la puerta de la habitación, esta mujer apoyó sobre mí una almohada para tratar de asfixiarme”, aseguró la jubilada.
Agregó que en ese instante la agresora “al oír a los policías enseguida depuso su actitud y trató de escapar con sus pertenencias que llevaba en una bolsa, pero la detuvieron”.
La imputada del delito de “tentativa de homicidio”, Stella Maris Zuasnabar, había tenido una relación sentimental con un hijo de Carmen de Palma y cuando declaró en la sede de la Fiscalía, negó los cargos en su contra.
La mujer, oriunda de Olavarría, llegó a Necochea en un automóvil marca Ford Ka que estacionó cerca del domicilio de la víctima y se procura establecer el móvil de semejante ataque.
“La jueza de Garantías se lavó las manos como Poncio Pilato”
A dos meses de la pesadilla que le tocó vivir en su propia casa, Carmen de Palma se encuentra recuperada y con firmes deseos de luchar para que se haga justicia en este conmovedor episodio que pudo terminar en tragedia.
“La jueza de Garantías (Aída Lhez) se lavó las manos al dejar libre a esta mujer, esto me hace acordar a Poncio Pilato cuando se lavó las manos con Jesucristo (después de ser condenado a muerte, según la escena bíblica) y dejó en ese momento que se hiciera cargo el pueblo, pero acá quién se va a hacer cargo si esta señora vuelve a matarme”, resaltó la vecina.
Y puntualizó que “soy la víctima en este caso, tengo 90 años y no me tuvieron en cuenta para dejar en libertad a esta mujer. Ahora me notificaron que debía concurrir a un examen médico el pasado martes (17) y cuando me presenté en la Policía Científica me dijeron que los martes el médico no atiende”.
Carmen de Palma al respecto añadió que “cómo puede ser que la Fiscalía no sepa que el médico de la Policía no estaría ese día, parece que me quieren cansar para que no reclame más”.
A meses del hecho
Cabe señalar que personal policial, la jornada del 17 de mayo pasado, secuestró el vehículo en el que se movilizaba la acusada de los hechos y otros elementos que no se habrían incorporado a la causa judicial.
La familia de de Palma solicitó la asistencia del abogado Juan Pablo Roselló que sigue de cerca el expediente caratulado como “tentativa de homicidio” y la instrucción está a cargo de la Fiscalía Nº 2, cuya titular es Silvia Gabriele.
El Juzgado de Garantías, a las 48 horas de ocurrido el violento hecho en la finca de calle 34 al 3400, otorgó una “excarcelación extraordinaria” a la acusada, quien se encontraría en este momento bajo la responsabilidad de su hijo.
También el familiar de la imputada se habría comprometido ante la Justicia local a que la mujer cumpla con un tratamiento psiquiátrico en la ciudad de Olavarría, mientras se instruye la causa en nuestro medio. ///