“Vivimos presos de la delincuencia”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/03/carniceria.jpg)
Sostuvo Cristian Volpe, quien fue víctima de “una entrega” en su carnicería de calles 55 y 66. “Querían solamente la recaudación y conocían muy bien mis movimientos”, reconoció
Cristian Volpe trabaja diariamente doce horas al frente de su carnicería y lo hace junto a sus familiares. Y hasta algunas horas del domingo, inclusive, dejando de lado el merecido descanso.
Y tras relatar el grave episodio de robo sufrido en su negocio, dejó una reflexión de estos tiempos actuales: “Vivimos presos de la delincuencia”, sentenció.
Un claro reflejo del momento que atraviesa la sociedad en general, con malvivientes que hacen de las suyas para apoderarse de los bienes de los demás, con absoluta impunidad, sin importarles nada de nada.
“Mi señora estaba cerrando las persianas del local y yo había guardado el dinero en la mochila, prendas de vestir, la documentación y otras pertenencias. En ese momento por una puerta que da a un pasillo (hacia la calle 66), accedieron dos encapuchados que enseguida me arrojaron al piso y traté de forcejear con ellos”, explicó el trabajador.
Cristian Volpe atendió a los periodistas de Ecos Diarios en su céntrico comercio de calles 55 y 66: “Mi hija de 5 años se asustó mucho en ese momento y dejé que tomen la mochila que era lo que ellos buscaban”, reconoció el damnificado del violento robo en la noche del pasado miércoles, entre las 20.30 y las 21.
“Querían la recaudación”
“Tenía el teléfono celular conmigo, la llave de la camioneta, la cual se hallaba estacionada frente al comercio y el teléfono de mi señora también se encontraba a la vista, pero eso no se llevaron, querían la recaudación”, señaló el comerciante.
Recordó que los dos ladrones con sus rostros cubiertos “salieron corriendo por calle 66, en sentido a la calle 53 y mi señora los persiguió unos metros a los gritos, pero lograron escapar”.
Según se conoció en el marco de la investigación policial, luego de ocurrido el violento robo en el interior de la carnicería, se habrían recepcionado dos llamados en la central de emergencias 911, dando aviso de episodios de robos con armas en otros lugares.
Aparentemente, se tratarían de “llamados falsos”, realizados en ese instante de la noche del miércoles para despistar al personal policial y desviar la atención en la búsqueda de los dos malvivientes que cometieron el robo en el mencionado comercio.
Malvivientes jóvenes
“Traté de meterme en el negocio para evitar que ellos accedan por la puerta lateral, pero no lo logré”, amplió diciendo Cristian Volpe durante otro tramo de la charla con los cronistas de Ecos Diarios.
“Calculo que serían individuos de entre 24 y 25 años, no mucho más, la verdad, fue desesperante ese momento y no puedo asegurar una posible edad. Tampoco mostraron armas”, añadió.
Los delincuentes llegaron a pie a la carnicería de calles 55 y 66, utilizando la vereda de calle 66 y por ese mismo lugar huyeron con el botín sustraído, tras golpear a Cristian Volpe y a su esposa.
Las cámaras de seguridad privadas de vecinos establecieron que los ladrones deambularon minutos antes por la zona, caminando una y otra vez a metros del negocio, antes de cometer el ilícito.
Una “batida”
“Por las sospechas de la policía y como se desarrolló todo, se trató de una entrega total, se ve que fue alguien que conocía muy bien mis movimientos y sabía cómo me manejo”, manifestó el damnificado.
Volpe recalcó que “hay que esperar la investigación, realicé la denuncia y anhelamos a que la Policía pueda esclarecer el hecho”.
La causa está a cargo de la Fiscalía Nº 20 de turno, donde subroga el fiscal Horacio Sirimarco y la pesquisa la llevan adelante los integrantes del gabinete técnico operativo de la Seccional Primera.
Por su parte, mientras colaboraba con su marido en la atención al público en la carnicería, en un trabajo en familia, la esposa de Volpe expresó que “deberemos tomar mayores medidas de seguridad, no queda más remedio”.
Y enfatizó en la necesidad de “solicitar más iluminación en el sector de calles 55 y 66. Y tenemos que agradecer que estamos bien, al menos, eso”.
Los encargados de la pesquisa tienen diversas sospechas acerca de quiénes pudieron ser los autores del ilícito. El caso está abierto.