Vivir en Brasil, en su peor momento
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El país vecino tiene más de 8.500 muertos por coronavirus. Pablo Benedini cuenta su experiencia
Desde agosto de 2018, el artista plástico Pablo Benedini había decidido dejar de manera definitiva Necochea para empezar una nueva vida en Brasil. Allí se enamoró de las playas y del calor, y decidió que no podía continuar dedicando la mayor parte de su día a trabajar, sin dejar un tiempo para disfrutar.
Así fue que comenzó a pintar de nuevo y su inspiración se renovó, generando una felicidad que pensó que ya no podía recuperar.
Sin embargo, aquellos días en que llegó a Brasil, distan mucho de lo que hoy son, en plena cuarentena, en un país que está pasando por el peor momento de su historia, con más de 8.500 muertos y 125.000 infectados de coronavirus. De hecho, es el país con más casos de América Latina.
Apartado
Pablo Benedini está viviendo actualmente en Matinhos, un municipio turístico con muy lindas playas, en el litoral del estado de Paraná.
Según contó a Ecos Diarios, Matinhos «es pequeño en comparación con las grandes ciudades que tiene Brasil», dado que tiene unos 30.000 habitantes. «Es un pueblito de turismo regional, no hay turismo internacional y gracias a Dios está muy tranquilo. Los intendentes han tomado la determinación muy inteligente de seguir todos los protocolos de seguridad», manifestó.
Además, relató que «te multan si salís sin barbijo y la playa está cerrada hace dos meses, con multas» y que en el lugar son «muy pocos los residentes». «Los gobernadores han tomado determinaciones al Gobierno central y también eso favoreció bastante. Por supuesto es que las áreas más complicadas son las de las grandes ciudades como San Pablo y Río», explicó, y dijo que en esos lugares «están cayendo como moscas».
Cabe señalar que en Matinhos no hay ni muertos ni infectados, según señaló Benedini, que sale de su hogar solo cada 15 días para pagar y hacer compras, siempre con tapaboca y guantes. Además, cuando llega a su casa nuevamente, se cambia toda la ropa, lava las suelas de los zapatos y se pone alcohol.
Pablo cuenta con una extensa carrera artística en nuestra ciudad, donde es conocido por haber sido artista plástico, profesor de artes visuales en la Escuela Provincial de Artes, músico, director de la Escuela Municipal de Artes, concejal y gestor cultural.
En propias palabras del artista, los últimos años en Necochea habían sido muy duros para él ya que sentía que se le habían cerrado muchas puertas y necesitaba un cambio de aire. Por eso, decidió emprender un nuevo rumbo y ahora está a la espera de que todo vuelva a la normalidad para disfrutar nuevamente de esos paisajes y de hacer arte.///