Wittenkamp, el necochense detrás de “La Maquina” de Matthysse
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/01/Foto-boxeo-3.jpg)
“Se entrena igual que los chicos, no se mezquina nada” afirmó el preparador físico del flamante campeón mundial
A los 35 años, Lucas Matthysse disfruta de una “resurrección” en su vida deportiva que lo ha llevado a ser campeón mundial welter de la Asociación Mundial de Boxeo el pasado sábado en Los Angeles. Detrás de este fenómeno hay un necochense como protagonista fundamental, el profesor Federico Wittenkamp, el preparador físico del equipo que encabezan los entrenadores Mario Narváez y Joel Díaz.
Recién llegado a la Argentina desde Los Angeles y rumbo a Trelew donde está radicado desde hace varios años, Wittenkamp compartió sus sensaciones de una de las noches más importantes de su carrera. Aunque para él, como para todo el grupo de trabajo de Matthysse, la pelea había comenzado hace dos meses con una intensa preparación en Estados Unidos. “Se trabajó muy duro desde la parte física. Se aprovecharon muy bien las montañas de Indio en California. Una de ellas de 1.200 metros, con una pendiente terrible de 6 kilómetros que tenés que hacer en 30 minutos. El se entrenó a conciencia (por Matthysse) y se dio todo perfecto. Nosotros estábamos muy bien preparados. Estaba tan bien que no alcanzó a cambiar el aire en la pelea, para que te des una idea. Estaba para trabajar más fuerte y más rounds”, observó Federico sobre su trabajo, siempre cordial y fundamentando sus conceptos.
La experiencia
Wittenkamp también resaltó la entrega de Matthysse dentro del cuadrilátero durante los entrenamientos para volver a ser campeón mundial luego de cinco años. “Con 35 años, lo único que cambia en un atleta de elite de ese nivel son los sparrings. Los sparrings que hay en Estados Unidos son todos pibes invictos de 20 años con 10 o 12 peleas ganadas, que vienen creciendo y los guanteos son durísimos. Pero él (por Lucas) no hace de los guanteos una batalla. La experiencia hace que para él sean un entrenamiento. Es lo único. Después, lo que corresponde a mi trabajo, en la parte física, se entrena igual que los chicos, no se mezquina nada. Si se tiene que correr 15 kilómetros se corre, si hay que subir montaña, arena o estar en el gimnasio, se hace a la par de todos los chicos que tienen 20 años”.
“La mano que tenía que llegar”
Sobre la pelea, analizó que “no fue una pelea linda, a él le gusta cruzarse con el rival y dar espectáculo. Pero sabíamos que eso no era lo que iba a proponer el rival” y recordó al respecto la derrota de Matthysse con el ucraniano Viktor Postol en 2015: “En ese momento Postol había hecho un plan y el entrenador del tailandés (Tewa Kiram) era el mismo. No iba a variar ahora. Iba a tener la misma metodología, ensuciar la pelea, no ir al frente… pero no pensamos que iba a ser tan evidente, esperábamos que se peleara más frontal. Íntimamente sabíamos que la pelea estaba controlada. Pero se fue a buscar y llegó esa mano que tenía que llegar”.
Se abren más puertas
Como le ocurriera cuando preparó físicamente y entrenó a Omar Narváez durante casi 7 años, los resultados, ahora con “La Maquina” Matthysse, le siguen abriendo puertas a Wittenkamp, quien siempre en el mismo grupo de trabajo de Arano Box y la promotora Golden Boy Promotions, podría ahora tener la chance de acompañar al estadounidense Omar Figueroa, quien en abril pelearía con el invicto Adrien Brone, también de Estados Unidos y una de las figuras del momento. “No está confirmado y todo dependerá de mis compromisos con Lucas, quien tiene la prioridad, siempre ayudando a Joel Díaz. Seguramente habrá una pelea antes de fin de año para él y, si bien dependerá de la productora y los números, todo esta enfocado en (el filipino Manny) Pacquiao. Pero no será muy lejano a 4 o 5 meses”, anticipó. Las ilusiones se renuevan y también para Necochea, con un embajador que lleva su trabajo por el mundo.
El supuesto doping del rival
Opacado afortunadamente por la victoria de Matthysse, generó también repercusiones el supuesto dopaje del tailandés Tewa Kiram durante la pelea. Desde la esquina de Lucas, Federico Wittenkamp también notó algo extraño: “El tailandés ya se sofocó después del tercer round y usaron unas cremas para levantarlo. Habrá que ver si la Federación toma alguna medidas al respecto. Notamos que lo hacía en cada round hasta que lo descubrimos. Me sorprendió que durante la pelea lo tiró al lado mío y cayó desmayado y tres segundos después salió tirando una piña. No lo podíamos crecer. Después lo volvió a golpear y ya no se levantó más”.