Y el delito también cambia
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Esta semana se conoció una estadística provincial sobre los delitos durante la cuarentena, donde se plantea que en Necochea cayeron un 58% las denuncias que se reciben a diario en las comisarías.
Durante las primeras semanas del aislamiento obligatorio, se realizaron fuertes controles y se iniciaron cientos de causas federales a quienes incumplían la cuarentena, lo que repercutió también en la comisión de delitos, al menos a través de las modalidades tradicionales.
Si se tiene en cuenta el desglose de las denuncias, se ve una merma de los delitos de robos y robos agravados de 82,5% (por encima del promedio provincial). En cuanto a casos de drogas, hubo un descenso del 46,1% y de violencia de género de 73,1%.
Sin embargo, lo que han notado los investigadores policiales y judiciales es que el delito ha mutado durante la cuarentena, ya que se han registrado varios intentos de estafas virtuales y, en algunos casos, se han concretado.
Ayer, justamente, Anses insistió en que no se comunica telefónicamente para requerir ningún tipo de datos de tarjetas de débito o claves bancarias.
Es que la mayoría de las estafas telefónicas han tenido que ver con
falsos empleados de Anses que se contactaban por teléfono o vía Whatsapp con la excusa del cobro del “ingreso familiar de emergencia”.
Hay dos tipos de estafadores. Están aquellos que buscan apropiarse de datos personales, información bancaria o claves de “home banking” y los que, directamente, hacen que los damnificados realicen un depósito o transferencia de dinero a una cuenta. Y aunque parezca increíble, muchas veces lo consiguen.
En estos momentos difíciles y confusos que viven la mayoría de las familias, en más de una ocasión los delincuentes logran enredar a sus víctimas que, sin darse cuenta, les dan las claves de sus cuentas o le depositan dinero con la esperanza de ganar un premio, un viaje o un celular. Los cuentos que inventan para lograr sus propósitos son de lo más diversos.
Muchas veces el desconocimiento del manejo de Internet y de las cuentas online hace que los damnificados sean más fáciles de engañar y los delincuentes se aprovechen de esta vulnerabilidad.
Cuando sucede algún llamado extraño de este tipo, es importante denunciarlo inmediatamente a la Policía y advertir a los menores y a los adultos mayores sobre estas cuestiones para que no le brinden información a nadie ni tampoco abran las puertas de sus casas.
Las sociedades cambian y los delitos también y se adaptan rápidamente a los nuevos tiempos, mucho más rápido que la Policía y la Justicia. Tal es así que como no se puede robar de modo presencial debido a la cuarentena, se lo intenta hacer de modo virtual. Estemos atentos para evitar que estos hechos no ocurran e insistamos para que quienes tienen que investigar, tengan la capacitación adecuada y los recursos necesarios para hacerlo, para que la víctima no quede totalmente desprotegida ante estos hechos.///