Y Lala cumplió 100 años
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/06/personajesss.jpg)
Adelaida Román de Fulton nació el 19 de junio de 1920, pero fue registrada recién un año y medio más tarde. El trabajo, hijos, nietos y bisnietos han marcado la vida de esta mujer que ni siquiera aparenta los 98 años que tiene de acuerdo al documento
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/05/juan-jos%C3%A9-flores.png)
Adelaida Román de Fulton nació a las 9 de la mañana del 19 de junio de 1920, sin embargo fue inscripta en el registro civil de Tres Arroyos casi dos años más tarde.
“Lala”, como la conocen todos, celebró su cumpleaños el viernes con los miembros más cercanos de la familia, los residen con ella.
“Para festejar vamos a tener que esperar al año que viene”, bromeó en una entrevista a través de una videollamada para no romper la cuarentena.
Los cien años no parecen pesarle y, si no fuera por la cuarentena, le pediría a su hijo que la lleve al centro para hacer algunas compras ella sola.
Lala nació en la estancia de Luis Deferrari. Su padre era un inmigrante español que “había venido a hacer la América”.
“Pero nunca pudo hacer la América”, explicó ella y dijo que su padre quería ponerle por nombre Bonifacia, ya que nació precisamente el día de ese santo.
Sin embargo, no existía registro civil en Deferrari y Lala no fue anotada hasta dos años después, en Tres Arroyos, cuando su padre fue a trabajar a esa localidad. Por eso en sus documentos figura como fecha de nacimiento el 3 de marzo y el año 1922.
Unos años más tarde la familia se trasladó a San Cayetano.
En esa localidad, que en aquellos años formaba parte del Partido de Necochea, ella comenzó sus estudios primarios en la Escuela 15.
“Mi papá era constructor y desde el año 27 vivimos en San Cayetano”, explicó Lala, que pasó allí toda su infancia y adolescencia.
Se casó con un necochense y tuvo dos hijos. “Y tengo cinco nietos y seis bisnietos”, explicó Lala, que debió criar sus hijos sola.
Un mundo diferente
“Antes también había enfermedades, pero no había tanta comunicación y se sabía menos”, dijo Lala en relación al coronavirus.
Lala creció en un mundo completamente diferente, inimaginable para los nacidos en el Siglo XXI. “En mi familia tardamos mucho en tener una radio”, dijo ella para ejemplificar lo distinto que era todo.
Aunque, como ahora, la vida tenía alegrías y tristezas. Lala vino a vivir a Necochea en 1943, con sólo 23 años.
Cuando sus hijos eran chicos, su marido la abandonó, así que ella debió trabajar para criarlos. “Siempre trabajé”, explicó.
Ella fue auxiliar en varias escuelas, también trabajó en una panadería. “En el último lugar que trabajé fue la Escuela 31”, afirmó.
Cuando sus hijos ya eran grandes y ella tenía 55 años, se encontró con su primer novio y se fue a vivir a Bahía Blanca.
Junto a su familia
En la actualidad Lala vive en la quinta de su hijo “Chiquito” Fulton, miembro de la agrupación Amigos de la Ribera. Su otro hijo falleció en Córdoba hace unos años.
Lala habla con orgullo de sus cinco nietos: “Tengo a Fernando, Carolina, Paula, Micaela, que está en España y otra nieta en Córdoba”.
También nombra a algunos de sus seis bisnietos. “Acá viven Felipe y las gemelas Felicitas y Florencia”, explicó.
Cuando se le pregunta si no tiene tataranietos, afirma: “En cualquier momento puedo tener, porque mis bisnietos ya son grandes”.
Por eso Lala quería hacer un festejo especial para sus 100 años y poder reunir a toda su familia. “Ya tenía el salón, pero como comenzó la cuarentena no pude hacer nada. Así que me ahorré la plata”, bromeó. “Vamos a tener que esperar al año que viene”.///