¿Y si Ibauza no participó del hecho, quién fue el cuarto?
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Se trata de una especulación que abre un enigma en el caso
Concluyó la etapa de presentación de prueba oral y apareció una especulación en el resonante caso que se ventiló durante los últimos días en la sala del Concejo Deliberante, donde la política quedó de lado y lo judicial y policial, pasó a ocupar el primer plano.
Participó o no Marcos Ibauza en el atraco en la vivienda de los Depierro, hizo “de campana” o intervino directamente. O solamente, se abocó a tratar de vender los elementos sustraídos.
En la audiencia de ayer, surgió que Maldonado le habría entregado a Ibauza la “bolsita” con lo robado a la familia Depierro, según lo habría confesado durante una visita que le hizo un familiar de Ibauza en la cárcel de Batán.
Y si no estuvo Ibauza entre los integrantes de la banda, ¿quién fue el cuarto individuo?, queda como reflexión, inclusive, luego de presentarse las escuchas telefónicas que comprometen bastante a Carlos Benigno Luna y Alan Maldonado.
Desde un principio, se habló de al menos tres individuos que formaban parte de la banda de individuos que provocó la emboscada en el interior de la vivienda del matrimonio Depierro.
Primeras informaciones
Los policías Fagalde y Bordolli tomaron contacto con Shelly Jacquier en el Hospital Municipal Ferreyra para que en esos primeros minutos de cometido el ilícito, todavía en caliente y, seguramente, shockeada, pudiera aportar información a la pesquisa.
Los agentes declararon que en ese contacto cuidadoso que tuvieron con la otra víctima del hecho, tomaron conocimiento que habrían sido tres los autores del traumático episodio la tarde-noche del 4 de julio de 2018.
La esposa de Depierro también en una primera declaración en la sede de la Fiscalía, señaló a tres personas como los atacantes, pero en su pormenorizado testimonio del pasado lunes, aseguró que eran cuatro los individuos.
Ella siempre habló de “un gordito” y “el otro más alto”, como los más violentos en el transcurso de la odisea sufrida en su propia casa, cuando regresaron con Guillermo Depierro de hacer unos mandados.
Por otro lado, la sobreviviente del trágico hecho, reconoció que otro de los encapuchados, más menudito, había permanecido cerca del matrimonio en custodia, aunque era muy poco lo que las víctimas hubieran podido hacer.
Guillermo Depierro y su mujer estaban atados de pies y manos con precintos y pañuelos, dos personas mayores, como la propia Shelly enfatizó en el juicio y sin posibilidades de ninguna defensa.
Pero la mujer también aclaró en su relato de los hechos que uno de los individuos se mostró como el más tranquilo y que estuvo junto al matrimonio, mientras los demás autores se encargaban de buscar el botín que se llevarían.