Ya comienza el verano, pero acondicionar el cuerpo requiere tiempo
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Muchas personas que no han hecho actividad en todo el año, pretenden en unos pocos meses lograr lo que puede llevar años de entrenamiento.
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“Lo que yo siempre le digo a todos es que no traten de recuperar el tiempo perdido durante todo el invierno en una o dos semanas”, señaló el destacado entrenador de atletas infantiles y juveniles Mauro Cabrera.
Cuando sólo faltan días para el inicio del verano, mucha gente llega a los gimnasios apurada para acondicionar su cuerpo, sin tener en cuenta que los cambios bruscos pueden ser perjudiciales para la salud.
“Está la gente que entrena todo el año, que lo hace como un hábito de vida y están los que pasaron años sin hacer nada y en dos meses quieren lograr lo que uno hizo en una vida y es imposible”, dijo al respecto Ana Regente, una referente en lo que acondicionamiento físico se refiere.
Señaló que es necesario crear una rutina que se adecúe a cada persona. “Lo más difícil es trabajar con principiantes porque viene, quiere estar horas y hacer mucho de todo”, explicó. “Hay gente que confunde la grasa con la masa muscular”, dijo Regente y señaló que este tipo de personas requiere una ambientación.
“No se puede hacer mucho de todo porque es quemar etapas. No puede estar mucho en el gimnasio porque no sirve, se sobreentrena. Requiere una ambientación para ir preparando todo el cuerpo y la masa muscular”, dijo.
Ello requiere un seguimiento del entrenador a fin de evitar estos excesos y también de una dieta. “Todos vienen al gimnasio para ganar tono muscular. La mejora del cuerpo en la sala de musculación se nota rápido, pero es 50% de entrenamiento y 50% dieta”, explicó.
“Lo ideal es comer bien en calidad, ajustar las calorías y bajar de peso comiendo. El error más común es venir al gimnasio, quieren estar horas, hacer mucho de todo y encima vienen sin comer”, afirmó Regente.
Pero, dijo Ana, “al gimnasio puede venir cualquier persona que nunca hizo nada y puede entrenar también”.
Primero la salud
“Lo importante es que la persona que no estaba haciendo nada consulte a los profesionales de la salud sobre qué hacer y qué no y hacer actividad guiada por un profesor de educación física o por un idóneo en acondicionamiento físico”, afirmó el profesor de educación física Mauro Cabrera.
Dijo que hay que “sistematizar la actividad física y hacerla con regularidad durante determinado período de tiempo para que el organismo tenga una adaptación y se puedan producir beneficios saludables para la condición física de cada persona”.
Señaló que por lo general cuando se explica esto último se entiende, pero “a veces es difícil llevarlo a la práctica, porque uno quiere resultados rápidos, pero el organismo tiene un proceso de tiempo para poder tener resultados”.
“Tiene que prevalecer el sentido común”, sentenció Mauro. “Si una persona no estaba haciendo nada y de pronto quiere hacer actividad seis días a la semana, nosotros tenemos que explicarle que no sólo tiene que entrenar mucho, también debe alternar con el descanso, que es parte del entrenamiento y con la nutrición”.
Explicó que son varios los factores los que llevan a que la persona pueda cumplir con su objetivo, pero para ello se debe realizar un trabajo que requiere un tiempo.
“Sabemos que esos métodos revolucionarios que permiten hacer lo que no se hizo en años, atentan contra la salud”, afirmó.
Para toda la vida
“Nosotros tratamos de aconsejar a las personas que llegan al gimnasia y hacerles tomar conciencia de que la actividad física es para toda la vida”, dijo Germán Moras.
Y explicó que uno de los primeros objetivos dentro del gimnasio es que quien concurre lo “tome como un cambio de hábito de conducta y mejoren su calidad de vida. Deben entender que no es un salvavidas inmediato para algo físico y estético”.
“La idea es que lo tomen como una conducta rutinaria y que no dejen”, dijo Moras. “Mucha gente sale sola a hacer una actividad que no es conveniente, sin un programa previo y con sobrepeso”, precisó. Esas experiencias acaban haciendo sentir mal a quienes las practican y lo llevan a abandonar.
Por eso, indicó, es preciso que la actividad se prolongue en el tiempo y para ello se requiere de sistemas que ya han sido probados y que ha quedado demostrado que son buenos para la salud.
“También hacemos hincapié en que la ingesta de suplementos no siempre es aconsejada para cualquiera. Son sustancias que por ahí están fuera de contexto, que se pueden aplicar pero con una guía adecuada”, señaló.
“Porque la gente quiere un cambio inmediato y recurre a cualquier receta y no hay nada mágico, acá se trata de hacerse una rutina de actividades programadas y orientadas”, dijo Moras.
La creación de esta rutina permite, dijo Moras, que la persona “no claudique y tenga continuidad en el tiempo, que es lo que da resultados”.
Se debe tener en cuenta, afirmó, que “fisiológicamente se necesitan entre 6 y 8 semanas para lograr cambios”.///
Cada vez más sedentarios
Según datos dados a conocer por las Naciones Unidas esta semana, cuatro de cada cinco adolescentes en todo el mundo no siguen la máxima de los antiguos romanos “mente sana en cuerpo sano”. Los jóvenes pasan menos de 60 minutos al día haciendo algún tipo de actividad física, el mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
La tendencia es aún más preocupante entre las chicas: 85% frente al 78% de los varones. De los 146 países estudiados, solo en cuatro (Tonga, Samoa, Afganistán y Zambia) ellas son más activos que ellos.
Tener un estilo de vida activo durante la adolescencia tiene beneficios de por vida: mejora el tono muscular y la actividad cardiorrespiratoria, contribuye a la salud de los huesos y el metabolismo ayuda a controlar el peso. Además, la actividad física tiene un impacto positivo en el desarrollo cognitivo y la socialización.
Para lograr estos beneficios no hay que sudar copiosamente en una pista de atletismo o un gimnasio. “Trotar, caminar, montar en bicicleta, simplemente estar activo, marca la diferencia”, explica la doctora Leanne Riley, una de las autoras del informe. “Se puede ir sumando minutos a lo largo del día hasta llegar a los 60”.
Pasar demasiado tiempo en el sillón, pone a estos adolescentes en riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, tener la tensión alta y sufrir diabetes o cáncer de mama o colon.
Cuanto antes se adquieran los hábitos saludables, mejor serán los resultados. “Si lo hacen, hay más posibilidades de que sean adultos más sanos”, explica la doctora Regina Guthold, otra de las autoras del estudio.
El país con menos adolescentes inactivos es Bangladesh, con un66,1%, mientras que Corea del Sur es el que tiene más con un 94,2%.
Diferencias por sexos
La diferencia entre la cantidad de ejercicio que hacen los chicos y las chicas aumentó, entre 2001 y 2016, en tres cuartas partes de los países encuestados
Mientras que la tasa de inactividad física entre varones bajó del 80% al 78%, entre mujeres se mantuvo en el 85%. “La tendencia de que las chicas sean menos activas que los chicos es preocupante”, dijo Riley. “Se necesita crear más oportunidades que tengan en cuenta las necesidades e intereses de las chicas para atraerlas y mantener su participación”.
La situación en Latinoamérica
Los adolescentes latinoamericanos y caribeños tienen tasas de inactividad superiores a la media global.
Un 84,3% de ellos no hace suficiente ejercicio. En el caso de las chicas la cifra sube al 88,9% y entre los hombres es del 79,9%.
Entre los 146 países estudiados, el país latinoamericano mejor situado es Costa Rica, que ocupa el puesto 48), con un 82% de adolescentes inactivos. Venezuela, en la posición 139, cierra la tabla latinoamericana con un 88,8% de sus jóvenes que no hacen una hora de ejercicio al día.
Mitos sobre el ejercicio
Independientemente de tus objetivos finales a la hora de conseguir un buen acondicionamiento físico: pérdida de peso, desarrollo muscular, definición, crecimiento, no existe una pastilla mágica o una vía rápida para lograr resultados inmediatos.
Existe la falsa creencia de que puedes hacer ejercicios aislados para desarrollar un músculo específico (tríceps, cara interna de los muslos, parte inferior del abdomen) y, como resultado, perder grasa en esa área. La fatiga de los músculos pequeños puede hacer que el resto tiemble, pero al final no mejora tu estado físico general, que es necesario para quitarte esos lípidos que tanto deseas.
Si el objetivo principal es perder grasa corporal, centrarse en algo específico no funcionará porque estás haciéndolo solo en músculos pequeños. No hay nada de malo en querer perder grasa en tus brazos y desarrollar músculo, pero hacer innumerables ejercicios del mismo no funcionará. Si ya estás en forma y no tienes mucha grasa que perder, el tonificar y desarrollar cualquier parte en particular puede ayudarte a definir.
En lugar de obsesionarse con un «área problemática», hay que concentrarse en entrenar todo el cuerpo. Esto ayudará a mejorar su fuerza y salud en general y obtendrá los resultados que estás buscando mucho más rápido.
Para mejorar el físico, no hay que centrarse en zonas específicas. Hacer ejercicios con grandes grupos musculares a la vez le permitirá elevar su ritmo cardíaco, quemar más calorías y mejorar la coordinación. Algunos como sentadillas, peso muerto, estocadas, press de banca o flexiones son geniales para quemar grasa y desarrollar músculo.
No hay que preocuparse por el peso. Si se está haciendo ejercicio y los kilos no paran de subir, se debe tener en cuenta que el músculo pesa más que la grasa. Además, si está haciendo ejercicios con pesas, significa que estás mejorando cada día. Es posible que si mira cuál es su Índice de Masa Corporal, salga que tiene sobrepeso, pero nada más lejos de la realidad, ¡es músculo!///