“Yo me siento muy esperanzado con la ciudad”
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Luis Decastelli ve una Necochea más prolija y una gestión que escucha. Habló de la necesidad de profundizar las mejoras en calles e iluminación y de hacer “intervenciones inteligentes” en equilibrio con el medioambiente
Julieta Moreno
Redacción
“Yo me siento esperanzado con la ciudad”, opinó Luis Decastelli, al pensar en las mejoras que se han hecho en el espacio público. “Después de un letargo de tanto tiempo, cambiar de la noche a la mañana es muy difícil, pero sí noto que hay compromiso de muchos funcionarios y de estar cerca de la gente”.
Luis Decastelli nació en Necochea, donde vivió toda su vida. Comenzó el nivel primario en el Colegio Nueva Pompeya, pero cuando tenía 10 años falleció su papá y tuvo que salir a trabajar y recién un año después pudo continuar la escuela. Cuando estaba por terminar el secundario, por cuestiones laborales y porque fue padre muy joven, tuvo que dejar y finalmente completó el nivel años después. Sus primeros trabajos fueron de peón de albañil, entre otros, hasta que en 1980 entró de ayudante en una pizzería, marcando su ingreso en el rubro gastronómico, donde se desempeñó durante 10 años. En forma simultánea, siempre llevó adelante su pasión por el ajedrez, sin saber que allí descubriría su vocación docente. Junto con Carlos Hospitaleche, empezó a dictar un taller extraprogramático en el Colegio Argentino Danés y es ahí cuando descubrió que le gustaba enseñar. Inició el profesorado en educación primaria en el Instituto de Formación Docente N° 31 y años después cursó también el profesorado en Psicología y Ciencias de la Educación. Al mismo tiempo, en 1994, se hizo cargo de las horas cátedras de ajedrez en la Municipalidad, espacio que más tarde se convertiría en la Escuela Municipal de Ajedrez “Raúl Jáuregui”. Ya con el título de maestro, dejó la gastronomía, e ingresó de lleno en la educación. Trabajó en varias escuelas rurales y urbanas, se desempeñó en los equipos de orientación escolar, fue vicedirector de la Escuela Primaria N° 6 y en 2007 accedió al cargo de inspector de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social. Asimismo, en el 2013, lo convocaron para ser jefe distrital de Educación, función que cumplió durante casi siete años. Actualmente continúa en su cargo de inspector en la última etapa de su carrera y con la enseñanza de ajedrez en la escuela municipal.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Consideró que hay que seguir avanzando con la iluminación y en el mejoramiento de accesos y calles de los sectores más desfavorecidos. Además, se mostró abierto a la posibilidad de hacer intervenciones en el Parque en “equilibrio justo” con el medioambiente. Recalcó la importancia de la participación, pero también de los liderazgos que convoquen.
“Un camino de escucha”
“Yo me siento esperanzado con la ciudad”, fue lo primero que dijo Luis Decastelli, al pensar en el presente de Necochea, y afirmó que “lentamente va tomando forma”.
“Después de tantas gestiones, desde Taraborelli hasta ahora, veo una ciudad más prolija y con algunos cambios más profundos; otros no tanto porque, después de un letargo de tanto tiempo, cambiar de la noche a la mañana es muy difícil, pero sí noto que hay compromiso de muchos funcionarios y de estar cerca de la gente”.
Sin entrar en partidismos –aclaró-, para él, veníamos de una época de una política alejada de la gente y ahora, en cambio, está más cerca. En este sentido, recalcó la importancia de la escucha y del contacto con el otro y especialmente del Estado.
Entre las mejoras que nota en la ciudad, mencionó el estado de las calles de tierra, la colocación del rap asfaltico, la iluminación de las avenidas, el mejoramiento del sistema pluvial, entre otros. Además, hizo una mención especial de la plaza Dardo Rocha con los juegos nuevos y las luminarias led y la remodelación de la costa. “No sé si se resolvió el bache de fondo, pero son indicios de que vamos por un camino de escucha y son cosas que le hacen bien a la gente”.
Asimismo, señaló que se hizo frente a una pandemia de forma “casi irreprochable porque no había un manual de cómo actuar y se estuvo a la altura”. Además, dijo que el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de los Niños funciona bien, al igual que las escuelas de arte, los jardines municipales y elogió el “vuelo artístico” de las presentaciones que ha hecho la Dirección de Cultura.
Lo que aún falta
Al pensar en los temas que le preocupan, dijo que “la iluminación sigue siendo un tema importante y, si bien se ha avanzado mucho”, cree que “hay que profundizar las mejoras” sobre todo en los barrios. A modo de ejemplo, indicó que el sector donde está ubicada la Escuela Nº 48, detrás del hospital Ferreyra, está “muy oscuro”.
“Los vecinos también han hecho esfuerzos para reemplazar las luces comunes por led y es un tema que hay que seguir profundizándolo porque además está relacionado con la seguridad”.
También, a su entender, hay que seguir trabajando en mejorar la accesibilidad de los sectores más desfavorecidos. Enumeró todas las escuelas a las que se puede llagar por asfalto, pero advirtió que todavía faltan la Escuela Nº 9 y la Escuela 27. “No es un tema menor para la educación”, indicó.
Para Decastelli, en lo estructural hay que continuar avanzando en la circulación y el mantenimiento de las calles, la iluminación y en el fortalecimiento de la salud pública.
“El sistema de salud es muy complejo”, señaló e hizo referencia a la masa salarial que debe cubrir la Municipalidad, que se lleva gran parte del presupuesto. No obstante, elogió al equipo de profesionales y dijo que “el área de Pediatría es de excelencia”.
“Hay un compromiso y una presencia del Estado municipal con recursos del Estado de la Provincia y de la Nación, un circuito que si se trabaja en pos de la gente tiene que ser virtuoso siempre”, insistió.
Intervenciones “inteligentes”
Al referirse al casino, dijo que “hay que dale una solución” y aclaró que no está en contra de que se venda. “Hay que ponerlo en valor y esto significa que alguien pueda hacer una inversión importante para transformarlo”.
Si bien aclaró que las comparaciones a veces no son buenas, recordó lo que era la Terminal de Ómnibus de Mar del Plata, en la que no se podía entrar ni a los baños, y “hoy vemos ese lugar convertido en un gran paseo”. “¿Por qué nosotros no podemos tener algo parecido? Hay localidades muy pequeñas que han crecido mucho con intervenciones muy inteligentes”.
En este aspecto, mencionó el caso del parque Miguel Lillo y se mostró de acuerdo con hacer algunas intervenciones, “siempre y cuando sean cuidadas”.
“No pensemos en Cariló, vayamos a un ejemplo más cercano, Sierra de los Padres, que es un microuniverso conviviendo con la cabaña, el cajero, un restaurant y la verdad que parece un bosque encantado”.
Se mostró de acuerdo en hacer todo lo que no perjudique más al ecosistema. “Si logramos cuidar el medioambiente que nos queda, las intervenciones son inteligentes y por cada árbol que falta plantamos cinco, entonces el equilibro es justo para un espacio que oxigena tanto y que es tan necesario”.
“Si la intervención es cuidada bienvenida la intervención, en cambio, si no es cuidada estaremos perdiendo un recurso que es muy valioso para los necochenses”.
Motivación y liderazgos
Según su mirada, la ciudadanía ha entrado en un terreno más individualista por la situación, pero advirtió que “hay gente muy comprometida, hay movimientos y sectores que se involucran desde distintas formas”.
“Siempre que uno se involucre desde lo positivo, es muy valioso. Los ciudadanos no son apáticos, tienen preocupaciones, sobre todo los sectores más vulnerados que tienen la necesidad de resolver lo cotidiano”.
Sin embargo, para él, tiene que haber alguien que convoque y que promueva la participación y, en este aspecto, mencionó que el rol del Intendente es fundamental.
“La motivación no surge por ósmosis, tiene que haber alguien que motive”, insistió, aunque aclaró que también puede “venir de abajo”, de una entidad o un club que presente un proyecto.
“La motivación contagia aun en las situaciones más adversas. Los liderazgos te abren la puerta o te la cierran y por eso creo en la importancia del rol de un intendente, un gobernador o un presidente”.
Al pensar en el rol de Arturo Rojas como intendente, dijo que lo ve bien y habló de una “gestión de puertas abiertas” y del buen funcionamiento varias áreas municipales. Además, remarcó que los empleados cobran en tiempo y forma, algo que, según él, hace años no pasaba.
Para terminar, se mostró esperanzado con el futuro de la ciudad y reconoció que siempre trata “de ver el lado positivo de las cosas”. ///